CHALO (Reconocer)

Escrito en Abril-2020

En la Ciudad de Quilmes y alrededores, si preguntamos por un tal Chalo, lo van a identificar rápidamente.


En su casa y café de por medio conversamos con él.

-¿Nombre y apellido?

Carlos Héctor Oscar Agnelli.

– ¿Lugar y fecha de nacimiento?

– Nací en el Sanatorio Alvear de Quilmes, en el Conurbano Sur de la Provincia de Buenos Aires, el 25 de febrero de 1946.

– ¿Tus Padres?

Soy Hijo de Armando Alfredo (italiano del Piamonte nacionalizado) y de Josefina Haydee Yori Bazterrica y Baunelle (quilmeña) y agrego que soy nieto, bisnieto y tataranieto, por línea materna, de quilmeños.

– ¿SOS hijo único?

No!!! Somos cinco hermanos.

– ¿Estado Civil?

Casado en primeras nupcias con Sidalia Bonina de Oliveira-Casaleiro (portuguesa).

– ¿Tuviste hijos?

Si, tres hijos que me dieron dos nietos.

– ¿Vamos a tu niñez, a tus estudios?

Como no!!!, es un placer recordar mi niñez.
La Escuela Primaria y hasta 4° grado, la hice en el Quilmes High School y la concluí en el Colegio Salesiano de Bernal.
En cuanto a la Secundaria y por imposición de mi Madre ingresé al Colegio Nazareth de Quilmes, pero luego de pasado este mandato, continué en la Escuela Normal, de donde egresé como Maestro Normal.
Pasamos de la niñez a mi juventud. ¿Te sigo contando sobre los Estudios?

– Si claro Chalo, ¡sigamos!

– Me entusiasma hablar de la Educación. Una vez egresado de la Secundaria, estudié Letras en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.
Pero no sólo estudié en esa etapa, también trabajé!!!

– Recordemos esa parte de tu vida.

Trabajé en la empresa “Auto-York”, que era una metalúrgica familiar y en la Empresa textil La Bernalesa, entre 1972 y 1978. Gran Empresa que dio trabajo a muchísima gente. Estando en La Bernalesa tuve la oportunidad de participar activamente en el área cultural del «Sindicato de empleados textiles de la industria y afines» (SETIA). Muy buena experiencia.

– En tu formación educativa, tuviste otros logros, ¡contamos!

Soy un “combo de pasiones”: soy Periodista, Escritor, Cronista investigador de la Historia quilmeña y de la llamada Región del Antiguo Pago de la Magdalena.
Me considero Hudsoniano, he investigado mucho sobre Guillermo Hudson.

– Obviamente respiras Quilmes, a lo largo de tu relato es parte de tu vida, a muchos les pasa, pero vos tenés un amor especial por tu Ciudad.

Mi amor y mi pasión por Quilmes fueron motivados por la influencia de mi abuela materna, Doña Filomena María de Baunelle y Martel de Yori (viuda de Bazterrica). Fue como una marca a fuego¡ y esto hizo que desde muy joven militara en la Cultura y en forma muy activa, me interesé por lo político, lo social y por lógica por todo lo cultural !

– Tu primera vocación fue la Docencia. Recordanos donde la ejerciste.

Es una larga cronología, a ver mi memoria… Comencé en el Instituto de Estudios Libres y fue entre 1965 y 1977.
Luego en las Escuelas primarias N° 8, 9 y 16, como Maestro y Vice-Director.
En la N° 17 como Vice-Director titular de concurso, en la N° 31 y 45 como Maestro y Vice-Director.
En la Escuela N° 82 fui Vice-Director, luego en la N° 701 y 708 de adultos, «La Asunción» de Gerli, el «Jean Piaget» de CABA y el «Constancio C. Vigil» del barrio de Cooperarios, el High School de Quilmes y en la Escuela N° 3 de Villa Gesell. Espero no haber omitido ninguna.
Como Profesor de Literatura en el Instituto Manuel Belgrano de Cooperarios y Asesor del Centro de Capacitación, Investigación e Innovación Educativa (ex C.I.E.) y fuera del sistema hasta el presente.

– Años como Docente, un día llegó el momento de acogerte a la Jubilación …

– Si!!! y me jubilé como Director Titular de la Escuela Primaria N° 79 de la Ribera de Quilmes, que ejercí entre 1995 y 2004.

– Entre la Docencia y tus ratos libres, ¿que actividad tuviste?

– Tuve varias actividades que se sumaban a la Docencia.

Fui Meritorio del grupo de titiriteros del Instituto Summa, coordinado por Mané Bernardo y Sara Bianchi entre 1974 y 1975.

Luego Cronista de Arte Cultura y Educación del semanario “El Periodista” de Quilmes (1977-1978 y 1983-1986)


Te aclaro algo:
«Mi labor como periodista fue ingrata y anónima, pero tuvo algo de romántica por las mil aventuras, sucesos imprevistos, desfile de personalidades y acontecimientos que pude conocer y vivir».

Integré la Comisión de Cultura de la Sociedad Italiana Cristóbal Colón de Quilmes y La Asociación Cultural Sanmartiniana – filial Quilmes.


Mi incursión en la Literatura la realicé con el «Grupo de Arte Joven» de Quilmes, del que fui presidente en 1977, en El grupo «Buenos Aires Poesía» y La Sociedad de Escritores de la Provincia.


Coordiné los Talleres Literarios: «Re-cuento» en la Sociedad de Fomento Ntra. Sra. de Lourdes de Quilmes Oeste, en la Soc. Italiana Cristóbal Colón y en el Centro Cultural Art enpie, ambas también de Quilmes.

– Otra vocación, la de escribir…, recordàs con cariño alguna distinción que lograste?

Dentro de los varios reconocimientos recibidos, a través de la Literatura, tuvo un lugar especial aquel 1er. Premio en la Categoría Cuentos de adultos mayores, otorgado por el Centro UNESCO de Formación de Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires. Un recuerdo hermoso!

– Dentro de ese Mundo Literario, qué Obras realizaste en tu trayectoria?

Desde el año 1966 fui teniendo vínculo con la escritura: Poemas, Críticas, Reportajes, Cuentos, Ensayos, etc., en numerosas y distintas publicaciones. En cuanto a Libros y Escritos editados te detallo:

1- «Cuadernos de Identidad» (primera época), 4 hojas, 8 carillas; fueron 6 ò 7, primero hechos con un gelatinógrafo (gelatina hectográfica), luego con esténciles, más tarde con una multicopista gestetner … Lamentablemente no quedan ejemplares de esas publicaciones artesanales, por el deterioro normal del paso del tiempo.


2.- “Historias de más acá” (Ficciones históricas, 2003, Ed. Dunken)


3.- “Maestros y Escuelas de Quilmes” (Historia de la Educación en Quilmes y sus docentes, 2004, Ed. Jarmat)


4.- “Retratos en la Ciudad”, en colaboración con el periodista Ricardo Debeljuh (Reportajes, 2005, Ed. Jarmat)


5.-“ Migraciones Cuatro colectividades quilmeñas, Cinco familias para una historia local” (Ensayo socio-demográfico -2006. Ed. Jarmat)


6.- “Dr. José Antonio Wilde – médico – periodista y educador quilmeño” (Biografía, 2008, Ed. Jarmat)


7.- “Cuaderno de Identidad Nº 1” (Temas varios sobre la historia de Quilmes: “La Fundación de Quilmes”, “El Escudo”, “Plazas, Sitios y Nombres Quilmeños”, “Curiosidades”, “La Industria”, “Los López, Una Dinastía de Políticos Quilmeños”, “Cuatro Periodistas para Recordar”, “Cuando se nos acabó el Pueblo” Ed. Tiempo Sur. Quilmes, 2009)


8.- “La Colonia de Valerga – historia social del segundo barrio de Quilmes” (2011, Ed. Tiempo Sur)


9.- “Quilmes, un pueblo, 348 historias” (2014, Ed. Jarmat)
Co-autor de “Quién es quién en Berazategui” para el Club de Leones de Berazategui, Nova Editora, 2010)


Co-autor, compaginador y corrector tipográfico, con miembros de EXANQUI, de “Historia para un Centenario” 1912-2012, (Historia de la Escuela Normal de Quilmes 2012 (Ed. Jarmat)


Co-autor, compaginador y corrector tipográfico, con integrantes de la Asociación Historiadores Los Quilmeros de: “Quilmes, 346 años un Bicentenario” (2012, Ed. Bs. As. Books) con el trabajo: “Las tres fundaciones”, “Bicentenario de Quilmes pueblo libre” y “Las instituciones religiosas del barrio La Colonia – origen”.


Co-autor, compaginador y corrector tipográfico con algunos Miembros de la Asociación Historiadores Los Quilmeros, de “Un territorio tres historias” (historia cronológica de los partidos de Quilmes, Berazategui y Florencio Varela, 2014, Ed. Jarmat)


Co-autor, compaginador y corrector tipográfico con miembros de la Asociación Historiadores Los Quilmeros, de “Quilmes, 350 años, un Bicentenario y un Centenario – 14 autores para 3 homenajes” (2016, Ed. Bs. As. Books) con el trabajo: “Asesinato del profesor Alberto De Diego”.


9.- “Rumor de la Ribera – cuentos para niños de 10 a 100 años – 1991/2003” (Cuentos Ed. Jarmat, 2017)


10.- «Declaración de ciudad al pueblo de Quilmes – Ley N° 3627 – 2 de agosto de 1916» Ed. Jarmat y Biblioteca Popular Pedro Goyena, 2016.


11.- «El Quilmero» – http://www.elquimero.blogspot.com – Diez años haciendo historia» Ed. Jarmat, 2019.


*Compilador, corrector tipográfico y prologuista del libro Profesor Juan Carlos Lombán, “Guillermo Enrique Hudson o El Legado inmerecido”, Ed. Buenos Aires Books, 2016.
*Compilador y prologuista del libro “Quilmes de antaño” de José Andrés López, editado por la Municipalidad de Quilmes 2016 y 2ᵃ edición de Ed. Buenos Aires Books, 2017.

– Cantidad de trabajos, mucha investigación, muchas horas de “lápiz y papel”, máquina de escribir, inspiración, ambiente y momento adecuado para escribir, etc. Nombraste una dirección de Página Web, cómo te llevas con la Computadora y con
Internet ?

Sin dejar el “lápiz y el papel” y, con asesoramiento, armè un Blog en Internet, acomodándome a la era cibernética, con Publicaciones histórico-sociales y culturales, y esto fue a partir de Junio de 2009.
Internet da la posibilidad de expandir y llegar a muchos más lectores, a muchos alumnos y a tanta gente que se interioriza por su Ciudad, por su Pueblo, en este caso por Quilmes, su vasta historia y por sus Ciudadanos. La Página hay que alimentarla constantemente. El nombre es “El Quilmero” y su ingreso es; (http://elquilmero.blogspot.com/). Entre varios temas que abarca el Blog, menciono algunos:
“El Quilmero en la Goyena”,
“Las Letras del Quilmero”,
”El Quilmero de la Inmigración”,
“El Quilmero Nacional”,
“Retratos en la Ciudad”.

– Además de tus trabajos personales has participado en otros. Qué relación tenés con Instituciones o Entidades quilmeñas y aledañas, qué otra forma utilizas para difundir tus conocimientos?

Lo que sucede es que una cosa se vincula con otra y se produce una cadena de relaciones que hacen que abarques distintos temas. Para dar ejemplos, fui Colaborador de la revista “Todo es Historia” del periódico “Perspectiva Sur” en la página “Aportes a la Historia” y otros medios de prensa locales. Soy Colaborador permanente del blog del Archivo Histórico de la Escuela Normal de Quilmes «Silvia Manuela Gorleri», que coordina la Prof. Raquel Gail, con voluntariado formado por: Susana Von Lurzer, Ariel Ghizzardi, Julia Volpati, Lilia Diéguez, Raquel Bilbao, etc.
Suelo dar Conferencias en Instituciones culturales y educativas desde 1972 y columnista de medios radiales y televisivos de Quilmes y Berazategui.
Un recuerdo me trae a la memoria que un Sábado 14 de noviembre del 2009 participé como expositor, con el tema «José Andrés López» (biografía) nombre de la calle 844 de San Francisco Solano, en el Ciclo Itinerante Pasado y Presente de Nuestros Barrios que organizó el Lic. Juan J. Corvalán.
En 2003/2004 tuve una Columna de “Anécdotas quilmeñas”, en el Programa radial en FM, “Vernos de Pie”
En el 2010 conduje un programa radial con la Lic. Nancy Castagnini para difundir las actividades de la Comisión Bicentenario de la Revolución de Mayo 1810-2010.
Luego conduje un nuevo programa radial «El Quilmero FM» junto a la Presidenta de la Biblioteca Popular Pedro Goyena, Sra. Ana Aispurú y la locutora Cristina Oller. Ambas en la FM 106.
Fui Productor y Conductor de 4 Audiovisuales para la Productora «Mandioca», «Quilmes, biografía de un pueblo» de Alicia Agnone. Obra muy difundía y declarada de Interés Cultural y/o Educativo por Ordenanza N° 12275/14, promulgada por el Honorable Concejo Deliberante de Quilmes, el 10 de Junio de 2014, Decreto N° 3209/14 y N° 3497/14.
Soy Co-fundador de la Asociación Historiadores “Los Quilmeros”, Miembro de EXANQUI (Comisión de ex alumnos de la Escuela Normal de Quilmes).
Me despeño como Voluntario del Archivo de la Escuela Normal de Quilmes “Silvia Manuela Gorleri”.
Vicepresidente de la C.D. de la Biblioteca Popular Pedro Goyena de Quilmes.
Presidente del Consejo Asesor Permanente de Bibliotecas Populares de Quilmes (CAPBPQ).
Organicé y coordiné con EXANQUI las 6 conferencias realizadas en el Club Social de Quilmes con motivo del Centenario de la creación de la escuela Normal de Quilmes, 2012.
Organicé y coordiné los homenajes realizados con motivo del Bicentenario del nacimiento del Dr. José Antonio Wilde, en el año 2014, con Conferencias dadas en la Casa de la Cultura, en la Escuela Primaria N° 10 que lleva el nombre del prócer, en la Plaza homónima donde se puso una placa en su busto y en el atrio de la Catedral de Quilmes donde yacen sus restos.
Quizás no lleve una cronología exacta de cada cuestión que expongo, pero son tantos los años ligados a la Cultura y la Historia, que se entrecruzan recuerdos y vivencias.
Quisiera, en este torbellino de conceptos, destacar algo más, para ir cerrando un poco este trayecto de vida:

“He llegado a la edad en que todo lo mido en décadas. En 2014, se cumplió el cincuentenario desde que comencé a ser militante activo de la cultura. Mis amigas y colegas Ana Aispurú y Cristina Secco me lo recodaron con un movilizador homenaje que organizaron a hurtadillas con otros cómplices amigos, en «mi segunda casa» que es la Biblioteca Popular Pedro Goyena. Y allá a lo lejos quedaron la «Sociedad de Escritores de la Provincia» con don Francisco Míguez a la cabeza, el «Grupo Buenos Aires Poesía» con Teresa Freda abarcadora de todos los grupos literarios de aquellos años y el «Grupo de Artes Joven» con el accionar efectivo de Jorge Padula Perkins y Alicia Armella.
En 1967, un año después de los acontecimientos conmemorativos de los 300 años de la llegada de los Quilmes y Acalianos a estas costas del Plata donde crearon población, me entusiasmé apasionadamente con lo nuestro, la microhistoria y comencé a valorar las anécdotas de su pueblo y de su gente que me contaba mi abuela doña Filomena. Su pueblo era este Quilmes donde nació en 1884 y su gente era todo el pueblo, pues no era mucha la población y no era difícil saber quién era quién. Ella fue la que me infundió esa pasión como mencioné antes. Yo tardé, no mucho, en advertirlo. Ella ya no estaba, pero en mi cabeza y en mi Geloso (que me robaron) tenían para empezar. Y de la historia oral pasé a la de los libros.
Mi primer trabajo fue “Cuando se acabó el pueblo”, que lo publicó «Enfoques», un periódico del que no conservé ejemplares pues también habían empezado la época de las mudanzas y la de esconder, quemar libros y publicaciones o hacerlos desaparecer de alguna manera. Era 1967, un 7 de junio, recuerdo la fecha pues era el 4° aniversario de la muerte de mi padre”.
Prosigo:
Miembro de la Comisión Organizadora de la Junta de Estudios Históricos de Quilmes (3° período) y Secretario de Actas de la primera comisión (2016-2017).
Conferencista de Historia local, Educación y Cultura en general en establecimientos educativos de los tres niveles y en otras instituciones sociales y culturales.
Uno de sus trabajos fue dar a conocer sobre la vida y la obra del Dr. José Antonio Wilde, sobre el Dr. Fernando Pozzo (Cultural Británica 2018), sobre archivística en el Congreso de Archivística organizado por el Archivo Levene y la Municipalidad de Quilmes en 2018.
Cursos de Historia de Quilmes en Museo Roverano, 2014 y Biblioteca Popular Pedro Goyena, 2015 junto con el benemérito profesor Alejandro Re.

Prologuista de varios autores:
Organizador de la I° (2017) y II° Jornada de Historia Regional “El Antiguo Pago de La Magdalena” (11-05-2019).
Fui Jurado del Certamen que se realizó en las escuelas del distrito para crear la bandera de Quilmes.
Integré como Vicepresidente la Comisión Administradora de la Biblioteca Popular Pedro Goyena que inauguró el Centro Cultural “Hilda Perata” de subsede de dicha Biblioteca (8/10/2018).
Fundador y director del Museo Bibliográfico-Documental “Bibliotecario Carlos Córdoba”.
Realicé viajes de estudio a Uruguay, Venezuela, Brasil y Chile.
Albacea por legado de sus familiares de los archivos privados del Profesor Juan Carlos Lombán y de la docente Lila Giordano de Campelo.
Rescaté e hice restaurar el aljibe histórico de la vieja Casona “La Victoria” propiedad donde viviera el Dr. José Antonio Wilde en Quilmes, calle 25 de Mayo e/Paz y Pringles por legado del Sr. Juan Carlos Passalent.
Me preguntabas por Distinciones recibidas, hice hincapié en una de ellas, también he recibido:
Plaqueta de Honor del Candil Quilmes por la S.A.D.E. Filial Quilmes (2003).
El Sol de Oro 2012, Multimedios quilmeño.
Premio Dr. Benjamín Redondo 2013; del Rotary Club de Quilmes.
Ciudadano Ilustre de Quilmes otorgado por El Honorable Concejo Deliberante de Quilmes el 1 de setiembre de 2016 con motivo de los 350 años de la primera población de Quilmes y los 100 años de su declaración de Ciudad.
De la Asociación Amigos del Parque Ecológico Cultural y Museo Histórico Provincial Guillermo Enrique Hudson, el Instituto Argentino de Cultura Británica y Rotary E. Club Conurbano: «En reconocimiento por contribuir con la recuperación de figuras que forman parte de nuestro acervo cultural» (1 de noviembre de 2018).
Recibí el 31 de mayo de 2019, con los integrantes de la Asociación Historiadores Los Quilmeros, un reconocimiento de la Federación del Arte y la Cultura de la República Argentina -FACRA- por el aporte a la cultura.
Fui uno de los Organizadores, el 16 de marzo de 2019, de la presentación del libro «Siluetas en la arena» de la Prof. Angélica Beatriz «Biche» Lacunza, publicado por la editorial «Mara Riganis”.
Integré como Miembro de la Junta de Estudios Históricos de Quilmes, la Comisión Organizadora de la Primera y la Segunda Jornada de Historia Regional El Antiguo Pago de la Magdalena realizadas el 26 de abril de 2017 en la Casa de la Cultura y el 11 de mayo de 2019 en el Museo de Artes Visuales Víctor Roverano, respectivamente.
Diploma a la Amistad de Quilmeros y Goyenos a los 10 años del blog, viernes 13 de diciembre de 2019.

-¿Tuviste guías, Maestros de vida para mencionar ?

Mi padre, mi madre, mi abuela materna doña María Mena, mi abuelo paterno don Alejandro Agnelli, mi hermano Alfredo Agnelli, la maestra Stella Maris Deambrosi, los profesores Rodolfo Merediz, Juan Carlos Lombán, Lucrecia Lombán, Orlando «Chichín» Cella, Lila Giordano de Campelo, Cesira Menichelli de Perello, Julieta Firpo, Ana Inés Manzo de Torrico, Angélica Beatriz «Biche» Lacunza, Alejandro Re, Tacho Soto, Leopoldo Russo, Nidia Pressón, mis alumnos de todas las épocas.
Mis Mecenas:
Don Emilio Martínez, Don Domingo W. Araujo, Don Carlos Benavides, Gustavo Castignola.

-Va llegando el anochecer, aquí en Ranelagh, te agradezco tu atención, tu gentileza y tu predisposición para con esta charla.

Al contrario, el agradecido soy yo, por tus consultas, por tenerme en cuenta y porque de alguna forma recorrí buena parte de mi vida, de mi historia. Gracias !!!

Una vasta trayectoria sintetizada en una Biografía.
Además de esa frondosa vida, me tomo la licencia de destacarlo como ser humano, al hombre común, al amigo y a esa vocación que tiene y brilla con luz propia.
El hecho de transmitir conocimientos y aprendizajes, tanto en lo oficial como en lo personal, sin más retorno que un sueldo de Maestro y hoy con su jubilación, engrandece la virtud “del dar”.
Tomar un café con Chalo, por dar una imagen, es adentrarse a la Historia de Quilmes, desde aquellos Indios que sufrieron el desapego y el desarraigo, hasta la actualidad política y cultural de la Ciudad.
El estar con Chalo es ver una película o escuchar un cuento, donde nunca se espera un final.
Los Pueblos, las Ciudades están compuestos por calles y caminos, estos llevan un nombre del cual, en muchas ocasiones, ignoramos o son ajenos a nuestro conocimiento.
Esto lo relaciono con una de las hermosas sorpresas que me llevé con Chalo, hace ya un tiempo: conocer el porqué de esos nombres. Fue como un juego histórico. Las cuenta con tal naturalidad que pareciera una narración sobre un amigo o un hecho del cual participó y quedamos a la espera del próximo cruce de calles.
Su solidaridad es otra de sus virtudes y se lo aprecia como gente querida.
La vida tiene esas cosas, un día por casualidad o causalidad uno se encuentra con alguien, que al rato te cambia la mirada sobre temas que anteriormente no habías abordado, despertando la intención de conocer más y más, comenzando una etapa de aprendizaje y valoración, en este caso de la Historia quilmeña.
Tuve ese regalo de conocer a Chalo personalmente, fue un placer, al tiempo un honor.
Hoy, tengo la oportunidad de hacer pública una parte de su vida y poder muy humildemente hacerle mi homenaje, al Maestro, al Escritor, al Amigo, al ser humano.

Una frase de él que me quedó grabada;


No se ama lo que no se conoce”.

Aprendí con él a amar a Quilmes, a pesar de no haber nacido en esa Ciudad, pero hoy si, soy vecino mas.
Cuando surgió esta iniciativa de SADE Mercedes de destacar a un “Escritor de mi Pueblo”, no dude un instante en hacer el trabajo dedicado a Chalo y todo se iluminó, al momento de solicitar a prestigiosas personalidades que hacen a la Cultura quilmeña un comentario sobre él.
Dichos comentarios, que mas abajo detallo, cierran este Homenaje con un ”Broche de Oro” y que refrendan el sentir por “El Escritor de mi Pueblo”


¿Quieres conocer Quilmes? Acércate … compartí un café con Chalo.

OPINIONES DE COLABORADORES

Queridos Carlos Dentone,
muchas gracias por hacerme partícipe de este ensayo dedicado a uno de los grandes escritores de Quilmes … nuestra Ciudad !
Haz escogido muy bien para tu trabajo literario a nuestro querido Chalo Agnelli ! Te felicito !Lo conocí hace muchos años.
Un ser humano humilde, inteligente, amante de la docencia, la enseñanza, la sabiduría y la educación, con sus manos colmadas de monedas del alma.
Al retirarse de su camino como docente se dedicó de lleno a investigar nuestra cultura y a su vez escribir magistralmente sobre ella.
Gran historiador, coordinador de Bibliotecas, comunicador y sobre todo un excelente anfitrión de eventos culturales.
Parte de lo que pueda aportar en mi pequeño escrito es un deseo: que todo el pueblo quilmeño lea sus libros, en los que guardó como en un tesoro, años de investigación y sabiduría, convirtiéndolo también en un gran historiador.
Lo aprecio mucho al igual que todos los que lo conocen.
Lo caracteriza su mano firme, el buen trato, el abrazo de amigo.
Estando a su alrededor, siempre se aprende algo nuevo.

Nilda Etel Deluca
Escritora, ex conductora de radio y cafés literarios y sobre todo amante de nuestra Cultura.

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Hablar de Chalo Agnelli es referirse a la historia de la Ciudad de Quilmes.
Recuerdo la sorpresa que me dio cuando publico una nota en el diario Perspectiva Sur, sobre mi trayectoria allá por año 2007.
Trabaje con el en varios eventos como ser , concurso de Poemas Ilustrados, de Dibujos y Pinturas , llevados a cabo en la Biblioteca Popular Pedro Goyena, en el Museo Víctor Roverano, en el Centro Cultural Hilda Perata, dónde esta a cargo de la Dirección del Museo Carlos Córdoba.
Tiene muy presente en sus escritos volcados en su Blog (El Quilmero) y en sus cuatro libros la historia del Barrio La Colonia de Quilmes, al cual pertenezco.
Tuve el honor de tenerlo varios años como vecino.
Actualmente seguimos trabajando juntos para la comunidad cultural de nuestro Ciudad
María Rizzo – Artista Plástica – Ciudadana Ilustre de Quilmes.
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CHALO AGNELLI
AMIGO Y MAESTRO
Seguramente coincidiremos en que las personas somos un misterio, Aristóteles definía al hombre como un “animal racional”, si bien es cierto, en lo personal creo que es insuficiente, ya que si bien las personas sobresalen en la naturaleza por su inteligencia, también es verdad que cuando decimos que lo esencial es invisible a los ojos (Amor, bondad, sabiduría, etc.) todo eso es parte del ser en su totalidad. Y Chalo a mi entender, es el claro ejemplo de esto, por ese motivo quiero dividir mi homenaje en dos partes fundamentales, el Amigo y el Maestro. Voy a comenzar por este último, mi fascinación por la historia local, ha hecho que admire profundamente a historiadores que han marcado el camino para conocer más y mejor nuestros orígenes, tales como Guillermina Hors, José Craviotto, entre tantos otros. Pero cuando comencé a leer los artículos de Chalo Agnelli, sin duda alguna comenzó a atraparte, no solo por la profunda investigación que se daba de manifiesto, sino además en la simpleza de poder entender sus artículos y quedar atrapado en la imaginación de ver el Quilmes del pasado, desde el antiguo pago de la Magdalena hasta el de hoy. Ahí fue donde decidí contactarme con él, ya hace muchos años, más bien décadas.
Cuando Chalo era el Director titular de la escuela 79 en nuestra ribera, creo que ahí nació una relación personal y profesional que comenzó a crecer sin detenerse jamás, ahí es donde arrancó nuestra actividad en conjunto que fue incrementándose de la mano con nuestros sentimientos. Fue el puntapié inicial para generar innumerables actividades que seguimos construyendo, tales como la de fomentar a través de distintas participaciones institucionales el amor a nuestra historia, dándole un profundo sentido de pertenencia, participamos juntos en la fundación de la Agrupación de historiadores “Los Quilmeros”, en la Refundación de la Junta de Estudios Históricos de Quilmes, se llevo adelante la recuperación de las Jornadas históricas provinciales en nuestro distrito, ejecutamos en la práctica innumerables seminarios con orientación al conocimiento sobre nuestra historia en establecimientos educativos y organizaciones culturales de nuestra ciudad, elaboramos año tras año un Manifiesto con varias iniciativas para la recuperación histórica de sitios , monumentos, hitos, etc. de gran valor para la recuperación de nuestro pasado, se volvió a trabajar en el asesoramiento sobre lo cultural-histórico a las autoridades municipales, inauguramos el Centro Cultural Hilda Perata único en su estilo relacionado en un alto grado a tratar temas de nuestra historia, hemos escrito en forma conjunta varios libros de historia local, con el fin de dejar plasmado las nuevas investigaciones llevadas a cabo en las últimas décadas, y muchísimas otras actividades que demandaría más espacio, que quisiera en este caso, utilizarlo para agradecer a todos los amigos e historiadores locales, que también fueron parte de este maravilloso proyecto. Que mas decir sobre Chalo, mi Maestro un ser que dejara grabado su esfuerzo en bien de nuestra cultura y nuestra historia.
Para finalizar, y en segundo lugar, voy a ser sintético en mi opinión respecto al Amigo. Chalo no solo me dejo enseñanzas culturales, sino personales, fui descubriendo a medida que pasaban los años, un ser solidario, con una voluntad admirable, de mente fría pero de corazón caliente, fui descubriendo una persona sin maldad, en cada comentario siempre primaba el bien común, sin mezquindades, dando todo de él para nuestra comunidad y para sus alumnos, nosotros los historiadores más jóvenes. Me enseño que la mejor manera de incorporar conocimientos de nuestras investigaciones, era saber transmitirlos y cederlos, conocí un ser sin egoísmos. Con tanta humildad que más de una vez me avergonzaba que me elogiara, mi Maestro elogiarme a mi ¡!!.
Y así también fui descubriendo a un amigo, el que se preocupa por vos si faltas a una reunión, el que te pregunta por tus seres queridos, el que siempre esta aunque no lo veas. Soy de los que piensan que los homenajes se deben hacer en vida, por eso no quiero olvidarme de agradecer al amigo Carlos Dentone por hacerme parte de esta hermosa propuesta.
Qué paradoja, Nuestro amigo Chalo, transformo el amor a nuestra historia, en una historia con mucho amor.
Claudio Daniel Schbib – Comandante Mayor (R) Bomberos Voluntarios de Argentina – Ex Coordinador Gral. de la Junta de Estudios Históricos de Quilmes – Ex Presidente de la Agrupación de Historiadores Los Quilmeros – Actualmente Vicepresidente de la Agrupación de Historiadores Los Quilmeros.

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Chalo Agnelli.
Para pintar con todo su brillo la personalidad de Chalo Agnelli resulta imprescindible remitirse al vecino quilmeño, más tarde maestro y por último historiador; o todo uno a la vez. A Chalo lo conocí a través de buenas personas, y como es de esperar, él también lo sería conmigo; amable en su decir, bien intencionado, y dispuesto a brindarte una pista donde poder hurgar datos históricos o conocer personalidades de la cultura quilmeña. No fui la primera ni la única persona a quien Chalo convenciera para que concurriera a una disertación suya o de su maestro Juan Carlos Lombán, cualquiera que se cruzara con él recibía el mismo encargo perentorio, ansioso, obligatorio. Imposible resistirse o negarse. En seguida, su convicción de maestro e historiador entusiasta se instalaba en todos los interlocutores como un deseo impostergable. Tampoco fue la primera ni el único libro de su autoría que recibí con una cálida dedicatoria, sino que me nutrió gracias a sus recomendaciones, a la lectura y reconocimiento de otros autores locales y nacionales. Las bibliotecas populares de Quilmes, y hasta el mismo Museo Histórico Fotográfico, son testigos que: como un mecenas impenitente que nunca se cansa de hacer donaciones, no puede aguantarse y en seguida se pone a repartir su patrimonio afectivo.
Chalo Agnelli ha hecho de todo en (y por) la educación quilmeña. Se ha desempeñado como maestro, director, escritor de periódicos locales, pero por sobre todo, amigo del alumno y del colega docente; sospecho que, de todos esos avatares, el que más le gusta es el de historiador y compilador. Como Borges, que prefería jactarse de los libros que había leído más que de los que ha escrito. Pero su discurso se ilumina de manera singular cuando hace referencia de un nuevo hallazgo, un escrito, un documento, el relato se vuelve más detallista (recuerda el lugar, el día, y quizás hasta como había ido vestido) y, a la vez, más introspectivo. Allí, en la calle, surge la más humilde, la más desinteresada, el amor por lo local (recuerdo cuando Chalo junto a Alfredo San José, me llamaron a mi casa un domingo por la mañana, para que fuese a abrir las puertas del Museo Fotográfico, y allí depositar la parte superior de la mampostería de una fuente histórica emplazada en la Plaza de las colectividades, la cual había sido bandalizada y que ellos recuperaran para su restauración).
Chalo Agnelli no se distrae. Posee la certeza de alguien que, en cada momento de su vida, ha sido consciente de sus actos. He aquí un protagonista y un testigo privilegiado de nuestra historia. Posee la experiencia pero, también, la capacidad para transformar esa experiencia mediante una perspectiva analítica y reflexiva.
Agradezco al amigo Carlos Dentone, la posibilidad de homenajear y reconocer a una persona a la cual los quilmeños y yo personalmente le debemos su amistad. – gracias.

Fernando Luis San Martín. Realizador cinematográfico, historiador de cine nacional, conservador de fondos fotográficos de Quilmes y coleccionista de material fílmico.

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Hace unos días el querido amigo Carlos Dentone me propuso escribir unas líneas sobre Chalo Agnelli para uno de sus trabajos, con gusto acepté rápidamente, no siempre se tiene la oportunidad de decirle a las personas valiosas que lo son, no les parece? Así que me puse frente a la hoja en blanco y pensé primero en hacer un reconto de nuestros encuentros durante todos estos años, pero desistí pensado que no les sería interesante pues lo que se espera de un homenaje es precisamente el retrato de quien merece semejante distinción, por eso creo que mis palabras afectuosas y llenas de admiración, son las adecuadas.
En “El Banquete”, Platón presenta la intención del mismo, conmueven las palabras que lo describen, rociado por un embriagante y perfumado vino, el relato casi nos hace sentir el bouquet de aquellas uvas, una humeante y apetitosa comida lo acompaña, por lo que se estimula el diálogo y la confraternidad, liberando al individuo, despojándolo de prejuicio y abriendo las puertas de su alma a la reflexión.
Como decíamos, dicha situación brinda la oportunidad de que los asistentes puedan exponer sus pensamientos, sus más profundos secretos sin temer. Es imposible realizar un banquete, sin que al final no se llegue a la reflexión y a la elucubración intelectual, en términos platónicos.
Nosotros hoy, nos preguntamos a cerca de cuál es el objetivo de la especulación intelectual, y la respuesta es: encontrar el camino de la verdad y la felicidad.
Sin duda la amistad verdadera, nos lleva a la felicidad. La armonía al sincronizar estos elementos, afirma en consonancia la maravillosa melodía de la amistad, realzando la belleza de los individuos que intervengan.
Platón destaca en la obra en cuestión, aspectos como el amor y la paz, ambos himnos nos despojan de rudeza y malevolencia, logrando fortalecer la gracia de la amistad en un contexto intelectualmente superior. Esta situación crea inexorablemente un estado de virtud, que nos ofrece sin duda felicidad y sabiduría.
La palabra “amigo” en la Grecia clásica, estaba ligada a las virtudes de las que hablamos precedentemente, al compartir un banquete, se facilitaba el diálogo e inevitablemente la amistad nacía.
Seguramente la amistad es para el argentino, un “culto” esencial, esto brinda una gran ventaja: puede prescindir de la frecuentación, pues perdura a pesar de ésta, es el caso de mi relación con Chalo, las actividades, el día a día, nuestra profesión que tanto nos absorbe hace que muchas veces no alcemos la mirada de nuestro trabajo, así que, por ello, como les dije al principio, no dude en aceptar esta propuesta, pues aunque nuestra amistad perdure en el tiempo es muy sano “enarbolar el estandarte amigable” de vez en cuando.
Chalo es un historiador responsable, un cronista sesudo de nuestra historia local, alguien confiable y valorado por la comunidad, uno de esos imprescindibles.
En nuestro mundo reconocemos la historia como una tarea sabiendo que nada es más dinámico que el pasado, nada exige relecturas incesantes tanto como el pasado. Porque la finalidad de todas las generaciones es poder perfilar su modo de concebir lo que lo precede en función de lo que quiere construir, es decir, del futuro al que aspira. De este modo se articulan, entonces, y a mí entender, el pasado, el presente y el futuro. Al interrogar el pasado en función de los dilemas del presente estamos configurando un porvenir. Chalo día a día, interroga nuestro pasado común, busca en la memoria de todos, recaba, ensaya, reflexiona de una manera admirable, su pasado docente, su entrañable vocación de entregar saber a manos llenas, lo moviliza.
La ignorancia más honda que amenace a un pueblo es justamente la del desconocimiento del pasado y el desconocimiento del pasado no es desconociendo de lo que pasó, sino que es el desconocimiento de la relación entre lo que pasó y lo que debe ser el presente. El pasado nos brinda recursos para que podamos advertir por dónde debe marchar la construcción del presente para no ser monótonos, reiterativos y repetitivos. Esa es la tarea que se ha impuesto nuestro mutuo amigo. Les confieso que no es fácil, es absolutamente difícil. Chalo trabaja tiempo completo, investiga, recopila, realiza entrevistas, se documenta, analiza y luego lo entrega con generosidad en su blog, sus libros, sus charlas y más. Está convencido que su aporte es esencial para el desarrollo de la memoria de este pueblo y lo afirmo, es así.
Saber historia no es saber lo que pasó. Nadie sabe lo que pasó. Sobre lo que pasó hay lecturas. Cada lectura estructura el pasado que le resulte indispensable y esto no implica relativismo sino implica que fatalmente el que entiende algo de lo real lo lee desde una perspectiva propia. No puede hacerlo desde otra parte; nadie conoce con prescindencia de su propia subjetividad. Podemos atenuar la subjetividad de nuestra lectura; moderarla con un conocimiento equitativo de los hechos, pero somos sujetos que conocen, no somos lo real conocido. Cuando un individuo cree conocer sin interpretar se homologa a lo que conoce, es decir él es lo real. Lo peligroso de las perspectivas dogmáticas es que creen no ser lecturas de la realidad sino lo real mismo. Como ironizaba maravillosamente sobre esto John Locke: “Si la realidad no coincide con mis palabras peor para la realidad”. Chalo es un cronista responsable, alguien que intenta poner luz en el pasado de la manera más democrática y honesta posible.
Nada mejor, entonces, que volver a la historia entendida como tarea, esa maravillosa tarea de Chalo. Su trabajo aporta perspectivas sobre la concepción de lo real, aporta concepciones a lo real, en suma, aporta una lectura a lo real, y democráticamente pone sobre la mesa esa lectura para que sea debatida y cotejada con otras en una labor infinita talmúdica diría yo, que no puede terminar, no puede dejar de ser interpretativa. ¿Qué nos ha aportado entonces? nos han aportado fundamentalmente, una buena nueva: es posible entender nuestro pasado común y actuar en consecuencia. Si uno se arriesga a interpretar puede entender y si uno puede entender, no tiene el monopolio de lo que ha estudiado sino una perspectiva que aportar al debate público sobre ese patrimonio colectivo que es el pasado. Esta es la buena nueva, es la misma buena nueva que nos aporta el trabajo reflexivo de nuestro buen amigo Agnelli.
Su labor interpretativa no cesa, nos muestra nuestro pasado, es claro que podría mostrarse de otras maneras, tantas como historiadores convoquemos, pero lo importante es enaltecerla como lo hace Chalo, de manera honesta y clara, con una lectura estéticamente significativa, porque la grandeza historiográfica está justamente en interrogar a la subjetividad para que esa subjetividad se manifieste y cada uno de nosotros aflore mediante la expresión de lo que ha entendido.
Pero entonces, ¿necesitamos una historia objetiva? Claramente sí, pero en este sentido, en el sentido en que la lectura de los hechos le haga lugar a otra interpretación, la aliente, la favorezca, la promueva, que no aspire a cerrar la discusión sino a abrirla y esto lo ha hecho con su trabajo docente, porque se ha postulado en el modo de componer a la historia como un intérprete sincero.
Está convencido y su tarea así lo afirma, que el futuro está contenido en un repertorio de problemas que no han sido abordados todavía.
Chalo es un hombre de la cultura, lo vemos en su trabajo constante ligado a las artes plásticas, a las letras, a su generosa entrega a la biblioteca “Goyena”, donde fue y sigue siendo el “alma mater”.
La cultura en su dimensión más significativa, no es lo que hacemos, es la comprensión que tenemos de lo que hacemos; la capacidad que tenemos de reflexionar sobre nuestra experiencia, por eso son importantes sus aportes.
Mirar para adelante olvidando lo que pasó, es decir, los desgarramientos, fragmentaciones, maniqueísmos e incomprensiones, las acciones virtuosas, el desarrollo y el crecimiento colectivo que signan la práctica de la historia es no capitalizar la enseñanza primordial que nos brinda el pasado, por eso es tan importante que una persona con su cosmovisión aporte a la historia local y sea un personaje activo de la cultura.
Salvar al pasado del riesgo del olvido es indispensable, pero para eso el único camino no es evocarlo, es encarnarlo en los términos en que nos sea posible como tarea y como pasión, y allí están los fundamentales, personas como Chalo, esas son las que hacen la diferencia.
Retomando los conceptos primeros vertidos aquí, siento que este “banquete platónico” en que nos hemos inmerso hoy, nos ha embriagado de un espíritu moralizante, de un sentimiento de amistad y de una enorme vocación de servicio, fruto de conocer un poco más a Chalo.
Quiero decirles además, que por fortuna, personas como nuestro amigo mutuo, dan un ejemplo invalorable, y por ello muchos lo siguen y seguirán, son aquellos que realmente aman lo que hacen, tienen vocación de servicio y responsabilidad en la formación del futuro de la Patria, es cierto que tiene que haber más “Chalos”, pero no ignoremos a los que todos los días se sientan frente a su teclado en un archivo, estudian sin descanso, corren por los pasillos de las escuelas, corrigen en el colectivo o en la cama de noche o con fiebre, o luchan en las guerras de fantasía dentro de un aula esgrimiendo la espada de la cultura y del saber, porque de esos, es el mérito, de esos anónimos depende la Nación y les aseguro, que la Patria está en buenas manos.
Gracias Chalo por tu ejemplo, por tu vocación y tu generosidad, gracias por “encontrar el camino de la verdad y la felicidad”.

Lic. Nancy Castagnini. Historiadora

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Este Ensayo, que participó en «Escritores de mí Pueblo», organizado por la Sociedad Argentina de Escritores de Mercedes, Pcia. de Bs. As., se gestó en su inicio, teniendo una entrevista personal con CHALO. Esto no pudo hacerse por causa de las restricciones que vivimos por el Covid. De ahí surgió la idea de realizar una «Entrevista Imaginaria» y así, con investigación y dándole forma de entrevista surgió este Ensayo, que por sobre todo fue hecho con mucho amor.

Fuente: Notas de Internet, Web El Quilmero, aportes de amigos en común.
Agradecimientos a:


Agradecimientos a:

María Rizzo
Nancy Castagnini
Nilda Etel Deluca
Claudio Daniel Schbib
Fernando San Martin
SADE Mercedes

El Ensayo forma parte de la Antología «Escritores de mí Pueblo» y fue escrito en Abril de 2020

Carlos Emilio Dentone

RECUERDOS DE INFANCIA (Recuerdos vivos)

RECUERDOS DE INFANCIA


Los recuerdos llegan en forma de cataratas intermitentes, invaden y se acomodan sin permiso en nuestra mente … en nuestro sentir.


Esa sensación de saber que llegan sin haber sido convocados, sin siquiera haber sido traídos por medio de otros recuerdos, son sorpresas impensadas.


El presente es el que se respira y es tan efímero que, sin darnos cuenta, nos transporta al futuro y como un rayo … ya es este instante … es el ahora … pero … Y el pasado?


Un día, exprimiendo nuestra memoria, decretás que la primer vivencia que viene a tu recuerdo, es un vaso que rompiste en la cocina de tu casa, ante el asombro de tu familia.


A partir de ese instante comienza esa cadena de hechos, situaciones, anécdotas que llegan, nos dejan tristezas o alegrías e intuimos que llegaron para quedarse en nosotros.


Quizás no aparezcan más o quizás nos den una pincelada del pasado y se queden algún tiempo a nuestro lado.


Cuando escucho la palabra viejo, no la cariñosa, sino la que fija límite de edad, voy al espejo y charlo con él:


“Uno no es viejo, sólo acumula muchos más recuerdos que los que puede tener una persona más joven. Esa diferencia, además de la edad … es la experiencia”.


El espejo astuto me pregunta:


“Tener experiencia es haber madurado?”


“Nooooooo, a boca llena de “oes” le respondo, con una sonrisa, no … no es tan así. Si lo fuera, todas las personas mayores serían maduras”.

Diferencias de la vida entre haber vivido cierta cantidad de años, tener experiencia y ser maduros.

Cada recuerdo que llega, seguramente, es una experiencia vivida.


Cuando refloto mis vivencias de infancia, de pibe, la sensación es la de abrir una puerta, salir al patio y jugar:


… al balero, y sin interrupción alguna, intento hacer “una dormilona con el Yo-Yo” o esquivo un pelotazo que venía de aquel amigo que, jugando al “hoyo pelota”, trataba de buscar su próxima víctima.


Limpiar con el dedo índice la tierrita suelta del agujero, predispuesto a hacer “hoyo y quema”, con la “bolita lechera”, no sin antes preparar el engrudo para terminar de armar aquel barrilete construido con el diario del Domingo y trapos viejos para que la cola se luciera en aquel cielo celeste e inmenso, buscando su libertad.

Libertad que encontraba cuando jugaba en lo más alto y yo, con un corte del hilo tensado, me separaba de el, sintiendo que la misión estaba cumplida !!!


De repente, aparecen mis amigos a cambiar figuritas, va llegando el fin de año y hay que tratar de llenar el álbum para ganarse una pelota de cuero número 5.


Que ilusión !!!


Hacerse de un fútbol por llenar un álbum con las imágenes de nuestros ídolos, nada fácil por cierto …


Esos jugadores que conocíamos de memoria, porque claro … jugaban muchos años en el mismo equipo y se fijaban a fuego en nuestra memoria.


Siempre estaba la “difícil”.


La que no encontrabas en ningún pilón de cualquier pibe de cualquier barrio. Esa, esa no aparecía por ningún lado.
Pasaban y pasaban figuritas de todos los cuadros y nuestra respuesta repetitiva de: “late … late … late…”, se hacía, no solo repetitiva, sino molesta y con una muestra de impotencia.

Pero esto de salir al patio de los juegos de infancia, me trajo a la memoria aquel día que vino a casa una tía, hermana de mí Mamá, con su hijo, un par de años mayor que yo y un amiguito.


Ambos llegaron con los bolsillos llenos de figuritas, no tardé en ir a buscar las mías.


Éramos tres pibes en la búsqueda de la figurita difícil para completar el álbum de cada uno.


Ellos vivían en la Capital y nosotros en Monte Grande.


A cada uno nos faltaba una “figu”, que no era la misma para los tres.


Cómo «anfitrión», les comienzo mostrando mis figuritas y al llegar a la numero 120 más o menos, el amigo de mí primo grito:


Paraaaaaa !!! Paraaaaaaa !!!
Esa … ésa es la que me falta !!!


No recuerdo el nombre del jugador, pero sí sé que era un arquero titular de Gimnasia y Esgrima de La Plata.


El silencio nos inundó a los tres y la figurita del arquero pasó a ser un trofeo.


La guardé en el bolsillo de la camisa al mismo tiempo que pensaba cuál sería mí pedido para el cambio … darle esa figurita era entregarle una pelota de fútbol …


Mí primo, un poco más sereno, dijo:
“continuemos con los cambios y veamos si están las dos que nos faltan”


Así hicimos, continuamos …


Pero con otra modalidad, mí primo me pregunta:


“A vos cuál te falta?”


Muy rápidamente le dije:


“A mí … a mi me falta Bulla, el 9 de Rosario Central, con esa lleno el álbum !!!”


Como haciéndose dueño del momento y la situación me respondió, exclamando:


“Late !!!”


La buscó, la encontró y la levantó como si alzara una copa de campeonato … se me vino el corazón a la boca.


Sin entrar en detalles hicimos los cambios pertinentes.


La que le faltaba a mí primo no la teníamos. Me dio pena …


Yo ya quería estar solo junto a mí álbum pegando la última figurita y esperando el día siguiente para pedirle a mí Mamá o a mi Viejo que me acompañaran a retirar la número 5 de cuero.


Aún faltaba que se fuera la gloriosa visita, bañarnos, cenar …


En cuanto pude le conté a mí Papá que se puso más contento que yo.


El, no acostumbraba abrazar ni besar, pero esa noche saltaba de alegría, abrazándome y dándome besos como nunca.


Cuando yo ya estaba acostado se acercó y se sentó al lado mío como para seguir hablando del álbum y si … era seguir hablando de éso e inesperadamente me dijo:


“Sabés una cosa, pelotas de cuero, vas a tener durante toda tu vida.
Mientras creces, cuando tengas hijos y más tarde nietos también, vas a tener cerca de ti, siempre, una pelota de fútbol.
Lo que nunca vas a volver a tener es este álbum, inflado con la cantidad de “figus” que pegaste y menos esa sensación de pegar la última para completar la colección.
Es un momento único.
Si esperas a que cobre la quincena te compro una pelota y te guardas el álbum sin pegar la figurita de Bulla, y por supuesto la figurita del 9 de Central la guardas en algún sobre dentro del mismo álbum.
Siempre vas a tener esa sensación hermosa de abrir el álbum y saber que tenés la figurita para completarlo”.


Esa noche no entendí, es más, no le respondí. Me quedó una sensación rara.


Con el paso del tiempo, ese álbum con la “figu” del 9 de Rosario, permanece junto a mi y es como un trofeo ganado.


Lo muestro cada vez que puedo y cuento esa anécdota.


Mí nieto mayor un día me dijo:


“Abu, vamos a pegarla, quiero estar con vos cuando lo hagas”


Mi respuesta fue categórica:


“No, nunca la voy a pegar. Cuando me aleje de este trofeo y lo heredes vos, tratá de no pegarla nunca y mantener la ilusión con que viví toda mi vida sabiendo que, cuando quisiese podía cumplir mí sueño.


A los humanos, nos sucede muchas veces que, cuando alcanzamos una meta, cumplimos un sueño, un proyecto, le damos menos valor que cuando iniciamos esa meta.

Ya está … la alcanzamos … y vamos por otra y otra y otra … y así siempre y siempre nos quedan cosas por cumplir.

Es lindo tener siempre un sueño, un proyecto, una meta pero a veces se hace de dificil llegar a ellos y en definitiva no disfrutamos de aquel o aquellos logros obtenidos”.


El chico tampoco entendió totalmente el mensaje, aunque antes de irse a jugar con su Play, le dije:


“Cuando algún día hables con tus amigos de los recuerdos de infancia, mostrales el álbum y si queres comentales de la figurita sin pegar»

… y ese día llegó !!! Lo escuché a mí nieto, desde lejos, pero muy cerca, contarles a sus amigos:

«Este … Este álbum es un «recuerdo vivo» que me dejó de herencia mí abuelo, siiii, siii, el que me enseñó armar, remontar barriletes … y dejarlos en libertad ….

Carlos Emilio Dentone

EL MOÑO BLANCO (Recuerdos)

EL MOÑO BLANCO


Esa fotografía en el portarretrato que descansaba por años en la biblioteca de mi abuelo, no me agradaba … me dolía.


Cada vez que quería tomar un libro se interponía ante mi vista y ya me sacaba de eje, ni siquiera recordaba el libro que estaba buscando.


Una tarde quité el portarretrato y lo guardé en el último cajón del escritorio, debajo de unos papeles, para ya no verlo más.


Pasaron dos o tres días y, como si se moviera por sus propios medios, la fotografía volvía a aparecer en aquel lugar estratégico de la biblioteca.


Se transformó en una lucha casi constante, entre el portarretrato y yo. Lo volvía a ocultar y volvía a aparecer, como si nunca se hubiese movido de su lugar.


Lo extraño era que nadie tenía acceso a esa habitación, legado de mi abuelo.


Después de un tiempo, me di cuenta que ciertos recuerdos suelen aflorar aunque no tengamos la intención de traerlos a nuestra mente.


Estos recuerdos aparecen solos, en cualquier momento, en cualquier lugar y calan profundamente en nuestros sentimientos.

Como ese portarretrato, con esa foto color sepia que mostraba a esa familia, donde mi madre con un enorme moño color blanco en la cabeza estaba sentada sobre una mesita alta, compartiendo el instante con sus Papás y sus hermanos.


Imágen si se quiere normal y formal de una familia, tomada en un Estudio Fotográfico, en aquella época.


Verla a mi madre a sus siete u ocho años, hermosa nena con sus rulos dorados, me hacía mal.


No entendía cómo podía verla en una foto de muchísimos años atrás, de pequeña y no haberla visto en persona para acariciar esos rizos y darle besos de hijo o recibir amor de madre.


El mismo día que me hizo nacer, era una mujer de 25 años de edad y paralelamente cuando yo rompía con mi primer llanto ella partía a otra dimensión.


No tuvimos oportunidad de nada.


Cómo agradecerle el haberme dado vida, el haberme llevado y nutrido consigo durante 9 lunas, sin más apoyo y contención que el de sus padres, que luego, asumieron mi crianza?


Quizás sea pensándola y sintiéndola en cada instante de cada día de mi vida, rogando por ella en donde se encuentre o como se propuso mi abuelo, al dejarme de herencia aquella fotografía sepiada, en aquel portarretrato viejo, posado sobre su biblioteca, cuando Mamá tendría siete u ocho años, luciendo en su cabeza aquel enorme moño blanco.

Carlos Emilio Dentone.

PARTIDA DE AJEDREZ (Historias)

PARTIDA DE AJEDREZ

Comenzaba mi cuarta partida de Ajedrez en el Campeonato Inter-fábricas del sur del Conurbano Bonaerense.


Las dos primeras partidas fueron parejas y tuve buen remate en las jugadas finales.


En el tercer juego atiné solo a defenderme, un rival muy superior a mi, que en una jugada desafortunada cometió un error, me dejó la reina a disposición y con ella un mate que ni pensaba.


En esta cuarta partida tuve la particularidad de enfrentarme a una mujer como rival.


Nunca tuve de oponente a una mujer en un Campeonato.


Resultó ser una muy bella mujer, morena, su altura andaría cercana al metro setenta y cinco, un cuerpo no voluptuoso pero muy bien proporcionado. Labios carnosos y unos ojos azules, con mirada penetrante, en los que no podía mantener fija mi mirada.


Ya la había visto desde el día de la inauguración del torneo.


Esa tarde-noche vestía un jean gastado y una camisa amplia color tabaco.


No soy bueno para estimar edades pero calculé que pasaba los 40 y no llegaba a los 45 años.


Una sonrisa franca que desparramaba dulzura cuando entreabría su boca, dos dientes del medio tipo paleta estaban un tanto separados y le daban sensualidad a esa dulce sonrisa.


Los rulos que se movían inquietos con cada movimiento de cabeza, le daban marco a su rostro.


Diría un amigo: “un bombón, en condiciones óptimas para enamorarse”.


En ese nivel de juego no había diferencia entre jugadora mujer o jugador hombre. Es más, eran mucho menos mujeres que hombres compitiendo y se sabía que por los resultados obtenidos, indudablemente era muy buenas jugadoras.


Por supuesto también mucho más prácticas que el hombre.

El varón es más del saludo, del abrazo, de una charla con el contrincante y cuando el juez daba la voz de alto recién ahí se sentaban y se disponían a hacer la primera movida.


Por lo general, la mujer saluda correctamente al contrario, al juez y ya queda en posición de juego … y juega … compite !!!


Indudablemente se presentaba un “hueso duro de roer”, pero no imposible de ganarle la partida.


No supe si yo estaba mentalizado y concentrado en el juego o en María José (por el fixture … sabía que se llamaba María José)


Cuando el juez dio la orden para comenzar nuestro juego, le dije:

Éxitos María !!!, con mi mejor voluntad.


A lo que me respondió:


Hola. Ni María ni José … María José, recalcó.

Enmudecí.

Vi que bajó la vista e hizo su primera jugada y, de inmediato, con rapidez de gacela presionó el reloj para cortar su tiempo.


Se levantó de su silla y se dirigió a la barra del bar.
Se sentó en una banqueta y, por lo que pude divisar al rato, estaba bebiendo un trago largo de tres colores.


Mi tiempo corría y mi distracción estaba sometida a ella.
Yo la observaba, pero jamás me dirigió la mirada.


Obviamente, era mi turno para mover y para no complicarme, hice su misma jugada.


Dos segundos antes de que presionara mi reloj, ya estaba sentada frente a mi y su vaso transpirado por el efecto del hielo permanecía sobre un posavasos, al costado de la mesa.


Tomó un peón para hacer su jugada y yo torpemente, le pregunté:
Que trago es que se ve tan lindo ?

Si no te parece mal ahora hago mi jugada y cuando terminemos la partida te cuento. Me lo dijo en un tono agresivo.

Movió su ficha, tocó su reloj tomó a el vaso y se levantó. La perdí de vista porque se dirigió hacia mis espaldas.


No me podía concentrar en el juego:
qué respuesta dura me había dado !!!


No dudé y repetí su misma jugada.


Ella presta, ya estaba allí por su tercera movida.


Mientras la miraba pensé, esta chica me contestó durisimo, pero también me dijo:

“Cuando termine la partida te explico” …


Lo tomé como una posibilidad de acercamiento, fuera de todo tablero y de toda presión competitiva.


No fue un amor a primera vista, fue amor a tercera vista …
Ya la venía mirando en las tres partidas anteriores, y quedé prendado. El destino hizo que disputáramos una partida.


En ningún momento de esas cuatro noches tuvo un gesto amable para conmigo.


Seguramente yo no le llamé la atención y la edad creo que influía. 20 años más o menos de diferencia eran bastantes, no digo que podría ser su padre pero …


Continuaba yo sin prestarle atención al juego. No me importaba perder, ganar o salir tablas.


Quería que finalizara la partida ya, con la expectativa de conversar con ella.
Tampoco podía entregar el juego así porque sí, sería demasiado evidente.


Todo continuó y al rato y con un tono sutil habló :
Tengo en jaque a tu Rey no tiene salida, sabes como se llama eso ?

Ehhhh si si … me hizo jaque … ya veo …

No, no es jaque … es mate … Con una pequeña mueca en su rostro me tendió la mano y agrego: jugaste muy mal !!!

Firmamos planillas, saludamos al Juez y me dijo:


Vení, vamos a la barra.


Una vez sentados en las banquetas agregó:

Porque te dejaste ganar así ?

La verdad ? No tuve mi mejor juego … Y …

Vamos Ernesto, que te he visto jugar otras partidas. Estabas como ausente. Muy atinada opinó.

Me pidió su mismo jugo, el tricolor y ella sumo otro.

Brindamos.

Salimos al jardín.


Su actitud había cambiado, sentí que estaba bien a mi lado.

Se puede saber porque no me tuteas ? Preguntó.

No sé … Por costumbre … Por respeto … (No dejaba de ser una táctica mía, en esta época quien no se tutea ?)

Echó a reír y con su mano en mi nuca se acercó y me besó, sin preámbulo.

Un beso que duro una vida …

Nos sentamos en un banco, conversamos un rato y me dijo:


Ya terminaron todos, es tarde, se están yendo. Me alcanzas a casa ? Yo vine sin el auto …

Si si como no, será un gusto. Respondí confundido y sorprendido.

Ya en el auto, y apoyando su mano en pierna me dijo:


Sabes que desde el primer día me gustaste ?


Cuando le iba a contestar contándole mi sentir, explicarle que a mi me habia pasado lo mismo … sonó su celular.


Si amor, sí sí … voy a llegar un par de horas más tarde porque se organizó una picada en el Club y no me gusta decir que no.
Ahhh !!! pasé de ronda mi cielo !!! En cuanto termine, tomo un remis y estoy con vos, corazón mío.


Silencio …


Si amor, tranquilo, te extraño, te quiero. Cená y recostate. Si, mi vida, yo también te amo !!!


Guardó el celular y me puso una cara que no entendí. Tampoco comprendí esa situación.


Es mi marido, pero somos de mente abierta …, no te preocupes.

Si claro, entiendo, son jovenes, hay una tendencia no? Acoté por decir algo.

O sea, María José era casada y a mi me usaría un par de horas de una noche … y yo … yo sentía que la amaba o la quería, qué paradoja …


Ehhh … no se si tendencia, quizás buscamos libertad en la pareja, nos contamos todo. Vos sos casado me imagino, no ?

Si, claro, hace 38 años, tenemos 3 hijos, 4 nietos. Sabes que mi esposa se llama como vos: María, pero María Mercedes. Tenemos nuestros problemas como cualquier pareja, pero pasan los años y siento que nos amamos más o quizas mejor.

Le seguí contando todas las virtudes del matrimonio, mientras pensaba en que hotel cercano ibamos a hacer un brindis mas …

Mientras yo le iba contando, dejando su mano en mi pierna volvió a sacar el celular:


Hola vida !!! Ya cenaste ? No, no … se suspendió, en 15 minutos estoy en casa. Esperame que cenamos juntos. Si cielo, te adoro !!!


Me miró y tomándome del mentón me dijo :

Me alegro mucho por ustedes, por vos, por tu familia, pero viste como es la vida ? Disparó con una sonrisa dudosa.


No, no te entiendo, por qué este cambio, le respondí.

Te recuerdo Ernesto, hoy quedaste eliminado del Torneo, ya no te vuelvo a ver …

Si está clarísimo, tenés razón, pero estábamos tan bien, quizas lo que te conté de mi familia ni fue atinado. No me das una chance más ? Casi implorando le hablé.

No Ernesto, disculpa, pero oportunidades son oportunidades y si no se aprovechan en el momento pierden valor. Además tenes una hermosa familia, no la destruyas !!!

Pero María José …

Nada Ernesto. Así es la vida …

Mientras me guiaba para llegar a su casa, yo la miraba y no podía entender que me perdía ese “bombón”, pero estaba muy decidida, como para insistir.


No me dio lugar a pedirle su número de celular, porque de repente me dijo:

es la casa de la esquina.

Llegamos.

Me dio un beso en la mejilla y me dijo:


Me regalaste una hermosa noche y una lección, que no olvidaré. Gracias. Hasta siempre !!!


Me quedé mirándola hasta que atravesó la puerta abrazando a su esposo.
Tan linda, tan juvenil, esos rulos que se movían al compás de sus pasos.


Ya de regreso a casa, me quedé más tranquilo y diciéndome:
en definitiva sentí que me había enamorado y a ella no le pasaba algo parecido … “la vida”, fueron sus palabras.


Dentro de mi tristeza, pensé no era para mí …

Claro, hoy en día, ésto de pareja abierta lo entiendo, pero me es difícil compartir la idea y menos a mi supuesta pareja.


Pasé por una pizzería, pedí unas porciones de muzarella y unas cervezas, para llevar a casa.


Entré a mi dos ambientes, como todos los días, con ese gusto a soledad, esas 4 paredes que ya ni me escuchan y sólo me hacen revivir a esa familia que perdí, mi divorcio de años atrás … la vida ….

A un costado de la mesa, junto a las fotos de mis amados hijos, lucía el tablero de ajedrez, con las fichas en posición de iniciar un nuevo juego de entrenamiento, una partida que ya no comenzaría, al menos por esa noche …


Carlos Emilio Dentone

FELIZ CUMPLEAÑOS ASTOR (Reconocer) (Video)

En reconocimiento al gran músico y compositor Astor Piazzolla, conmemoramos la fecha del natalicio, 11 de Marzo de 1921. Este año 2021 Astor hubiese cumplido 100 años. Gran parte del mundo de la Música realizó distintas actividades en su memoria.

De la Saga Reconcer, con la Narración de Emilio Cittadino Rupérez, los invito a ver una nueva version del Escrito: «Feliz Cumpleaños Astor»

Carlos Emilio Dentone

MI BICICLETA COLORADA (Magia)

MI BICICLETA COLORADA

Una bicicleta colorada rodado 26 apareció en el patio de la vieja casa, reluciente, inmensa, hermosa …


Me quedé congelado no me anime a acercarme.


La voz de mi Mami detrás mío preguntándole a mi Papá :

– es de Carlitos no viejo?


Mi padre, como si esto fuera cosas de todos los días, respondió:

– yo creo que si. A lo que acotó: en el manubrio hay un cartelito.

Mi Madre ante esa respuesta me puso la mano en un hombro y como dándome un empujoncito me dijo:

– anda acercate y fíjate que dice en el cartel que vio Papá.

Ya oscurecía, eran cerca de las ocho y media de la noche, yo intuía algo que me avergonzada pero a su vez … me devolvía una paz que había perdido.


– Vamos Carlitos insistió mi Mamá, vamos que casi es de noche !!!


Yo continuaba inmóvil.


Mi hermana salió de su habitacion con sus repuestos de Corte y Confección, no me olvidé jamás de esa escuadra de madera enorme.


Se sorprendió al ver la bicicleta, le dio la escuadra a mi Papá y corrió hacia ella.


Cuando fue a agarrar el cartelito, mi cabecita de 9 años fue fugazmente a recorrer la mañana y el resto de ese mismo día, 6 de Enero …


Eran las seis y media de la mañana cuando se levantó mi hermana en un grito alocado y dijo:

– Miren el equipo de Corte y Confección que me trajeron los Reyes Magos !!!


Mis padres y yo nos levantamos a ver la sorpresa.


Encontramos más paquetes cerca de cada zapato … los míos no estaban, yo no los habia puesto, ni habia juntado pasto ni ayude a poner agua en la palangana.

Ni siquiera habia escrito la carta.


A mi Mamá le habían traído un par de agujas de tejer y unos ovillos de lana.
A mi Papá un pañuelo.
A mi nada …

Nos fuimos a acostar de nuevo y yo con la cabeza bajo la almohada lloré en silencio como nunca.


Ya no dormí más y no podía más del dolor que me causaba el haber discutido con mi familia, el haber descubierto, erróneamente, que los Reyes no eran tales. Influencia de amigos mayores del barrio que creían saberlo todo.


Fue un día triste, muy triste.


La veía a mi hermana trazando líneas con una tiza en un papel casi transparente sobre la mesa, a mi Papá colocando el pañuelo en el bolsillo superior del saco y a mi Mamá ya dando los primeros puntos con la lana.


Todos hablaban naturalmente. Yo el mas callado, cabeza baja.


Ninguno de los tres me hablaba de los Reyes.


Salí a la puerta de casa y un sinfín de chicas y chicos luciendo sus juguetes nuevos, pasaban por delante mío con esa cara de alegría que dan los chiches nuevos.


Tenia mi orgullo y no me atrevía tampoco a decir una palabra.


Hoy recuerdo esa impotencia, esa rabia, esa bronca que me cortó por el medio el más lindo día que se puede vivir en familia.


Volví en si y veo a mi hermana con el cartelito en la mano, que estaba en el manubrio de la bici y mientras se dirigía a mi, leía y me decía:

– Miraaaa dice Para Carlitos !!! Gaspar Melchor y Baltasarrrrr !!!


Se que nos abrazamos los cuatros y los cuatro llorábamos juntos, como nunca lo hicimos.


Desde aquel 6 de Enero de 1959 hasta hoy, con mis 71 años de vida, jamás deje de escribirle mi carta a Los Reyes Magos y a veces escribí por otros, que tontamente no creían en la magia de Melchor, Gaspar y Baltasar.

Carlos Emilio Dentone.

RELOJ DE FAMILIA (Herencias)

RELOJ DE FAMILIA

Roberto sintió que era una venganza de parte de sus padres, más precisamente de su madre.

El sabía perfectamente que siendo bebé, dos o tres veces, cuando no cuatro, rompía en llanto en cada madrugada y no precisamente para despertar a sus padres, era por hambre.

De todas formas, el sobresalto lo causaba en ellos aunque, quien debía poner el cuerpo, era Rosa, su madre, para saciar la necesidad de su hijo. Su padre, José, sólo hacía un gesto de aviso de la contingencia, se daba vuelta y continuaba en los brazos de Morfeo.

A medida que pasaba el tiempo, los llantos se espaciaron y ese despertar pre-nutritivo estruendoso fue disminuyendo, hasta que en algún momento cesó por completo.

Con su crecimiento, Roberto recibió de sus padres una herencia familiar: el reloj despertador del abuelo Francisco …

Al comenzar el Jardín de Infantes, Roberto aprendió a conocer la hora mirando aquel mítico aparato de chapa, que a través de su vidrio se veían números y tres agujas que, alguna vez distinguió como minutero, segundero y “la de alarma”, con dos campanitas sobre su lomo y, por detrás, las perillas para los ajustes de la hora, los minutos y la de la fatídica alarma.

Fue tanta la alegría en recibir tal legado que, no cabía en sí, y le otorgó un lugar preferencial en su mesita de luz. Iba a su cama mirándolo y el “tic – tac” de sus manecillas le provocaban un sueño placentero. Canción de cuna …

Cada día de la semana, para ir a la escuela, lo despertaban alternativamente José o Rosa.

La hora indicada era las 6.45, con abrazos y caricias, sin hacer uso aún de la alarma de su reloj, era demasiado pequeño para que Roberto lo usara como tal y, aunque su primer apertura de ojos del día se la dedicaba a sus padres, el segundo objetivo era el reloj que, mágicamente seguía con su tic – tac.

Una de las formas de medir el tiempo es justamente el reloj y otra, es el propio crecimiento de cada ser.

Un buen día, cuando ya tenía sus 8 años, sus padres lo convocaron a una charla, en esas reuniones donde los padres comienzan a delegar responsabilidades a sus hijos.

Sentados Rosa y José a un lado de la mesa del comedor y Robertito del lado opuesto, donde el único objeto que lucía en esa mesa era el icónico reloj despertador, centro de la charla, los progenitores le dieron la primera lección de cómo utilizarlo.


La parte práctica de la explicación no fue difícil y fue muy bien recibida por Roberto.

La teoría … le endosaba al chico la responsabilidad de utilizarlo, pero la cosa iba mucho más allá del uso.

La cuestión fue que, además del manejo debía despertarse solito, abrir sus ojitos y levantarse al escuchar “las campanitas” que anunciaban las 6.45 horas.

Comenzaba para Roberto una nueva experiencia, donde, la palabra “responsabilidad” había sido repetidamente dicha en aquella junta familiar.

Había tomado conciencia de esa palabra, el chico de 8 años ???

El principio de las despertadas en la soledad de su cuarto fue hermoso y eufórico. Al sentir el sonido de la alarma se levantaba como un resorte, miraba su reloj y no apagaba el sonido, dejaba que sonara como si se tratase de una canción.
Luego se dirigía a la habitación de sus padres y, golpeando la puerta, les avisaba que ya era hora de levantarse.

Así lo habían pactado.

El reloj marcaba las horas con su alarma estrepitosa de lunes a viernes y Roberto, en la rutina de un niño en edad escolar, fue creciendo a su implacable compás.

Llegó a su juventud, la escuela secundaria, siempre en turno mañana y, un día, casi sin darse cuenta, ingresó a la facultad, interrumpida por la convocatoria al servicio militar obligatorio y a un manejo distinto del despertador.

En la facultad, si bien cursaba por la mañana, los horarios variaban y Roberto modificaba la hora del despertar. Con la colimba el levantarse a las 4.15 horas comenzó a ser un problema.

Valoró los períodos de vacaciones, un par de semanas, donde la hora de despertarse era sin apuros ni responsabilidades acordadas.

Comparó lo que era despertarse con un compromiso, con el abrir de ojos «cuando ellos quisieran».


Recordó el momento aquél en el comedor de su casa y no pudo más que maldecir aquella herencia y, muy dentro de sí pensó en esa venganza de sus padres.


Así como él despertaba a sus padres cuando niño, ahora el famoso reloj era quien lo sacaba de quicio cada mañana.

La vida corría y él corría detrás de la vida, detrás del reloj …

Se casó, y comenzó a formar su familia.


Al momento de haber tenido a su hijo, comenzó a comprender a sus padres.


El despertar, con un llanto de madrugada, que le tocaba vivir, pasó a ser una un acto de amor y con el tiempo una anécdota de vida, aunque el karma: Reloj – Compromiso – Responsabilidad,
lo tuvo toda su vida … desde aquella dulce y primera reunión familiar.

A pesar de eso amaba a su Reloj, con el que tuvo tambien algunos desencuentros, como el de aquella mañana que le propinó algunos manotazos, para acallar su melodía, tirándolo al suelo y rompiéndolo.

Este accidente sucedió más de una vez, debiéndolo llevar al relojero varias veces.

Frecuentemente recordaba con una sonrisa el día que, viniendo en el subte, luego de retirar su despertador de uno de sus arreglos, sonó la alarma, en pleno viaje y no le alcanzaban las manos para abrir el maletín en el que estaba y poder apagarlo ante la atónita mirada de los pasajeros, sorprendidos con la actitud de Roberto.

Su meta fue conservarlo en buen estado ya que, a su debido tiempo, se lo entregaría a su hijo, ya no como un elemento de uso, sino sencillamente como un preciado recuerdo de familia, sin otra condición que la de su conservación y entrega del mismo, a su vez, a uno de sus nietos, y así sucesivamente … legado de familia !!!

Llegó el momento de su retiro laboral, o sea, el tiempo de disfrutar de su jubilación.

El momento de dejar el compromiso diario y no depender de una alarma.

Si bien tenía otras actividades, estas no le demandaban un horario fijo ni determinado, el reloj despertador dejó de ser un problema, permanecía en su mesa de luz funcionando a la perfección, pero sin la agresión de esa noble y desagradable función, de despertar a gente … cuando duerme plácidamente.

Con mucho tiempo libre y disfrutando del ocio merecido, cada tanto, realizaba un raconto de él mismo y su vínculo con el objeto, ahora más que preciado.

Salvo en las puntuales semanas de vacaciones, el resto de su vida estuvo extremadamente ligado a él.

Época escolar, facultad, servicio militar, el trabajo diario, las despertadas a su hijo y/o a su esposa, algunos sábados en los que seguía con la rutina de “madrugar” para jugar al tenis con sus amigos, el reloj atestiguó cada despertar.

El legado familiar, que lucía en su mesa de luz, fue parte de su cuerpo durante toda su vida, tomó el mandato de sus padres a rajatabla y resultó ser un obsesivo del horario y sus compromisos.

Conoció la época en la que surgieron los relojes a batería, la radio – despertador, el encendido de la TV programado, los teléfonos celulares con su alarma …

Jamás tomó algunas de esas opciones, ni siquiera cuando lo llevaba a reparar … siempre se despertaba antes de la hora señalada.

Sabía que su hijo, sus nietos o bisnietos quizás no le darían uso y sólo lo archivarían para el “pase” de generación en generación.

Cada noche, como acostumbraba en su infancia, no se dormía sin mirarlo, sin darle cuerda, sin pasarle una franela y centrarlo en una carpeta tejida al crochet, que le había hecho su madre.

Una vez cumplido el ritual, podía dormir o leer alguno de sus libros preferidos.

Su esposa también se acogió al retiro laboral y su hijo había dejado su hogar pues había contraído matrimonio.

Llegó el día en que decidió no activar la perilla que fijaba la alarma … ya no tenia motivo alguno.

Sin embargo, una madrugada, las campanillas sonaron, con la misma intensidad, armonizando una melodía distinta … una música especial … un sonar Celestial y Roberto continuó con sus sueños … esos sueños eternos que no necesitaban de un Reloj de Familia …

Carlos Emilio Dentone

SERÁ EL ULTIMO TREN? (Místico)

SERÁ EL ULTIMO TREN?

Miro pasar al último tren. No lo tomo, por decisión propia.


Me costó un poco recordar mi nombre, pero por fin lo traje a mi mente, Alberto. Me sentí perdido sin idea del tiempo.


Necesito saber qué sucede si dejo pasar a ese último tren.


Será verdad eso que dicen por ahí que el tren pasa una sola vez ?
Y que si lo pierdes ya no hay oportunidades ?

La estación quedó vacía en breves minutos.
Me senté en esos bancos de madera, gastados y lustrosos por las esperas, en el viejo andén, de la vieja estación.


Mi mirada fija en las vías del tren, que se alejaba. Iban paralelas hasta la curva donde se perdían, pero a lo lejos, se juntaban dando una extraña sensación.
Mis párpados se esforzaban por no cerrarse, fue imposible, me acomodé, me recosté y una brisa otoñal acaricio mi rostro.
Me dormité con placer.


En un momento, me sobresaltó una mano sobre mi hombro, que me despertó de ese suave sueño.

  • Señor, Señor ya pasó el tren, ya no vendrá otro o quizás sí … quien le dice, tiene suerte …
  • Lo sé, sólo quería saber qué sucede cuando ya no hay posibilidad de tomar otro. Un entripado tengo con ese tema del ultimo tren.
  • Quizás le pase como a mí, que me quedé a vivir acá. Ya son muchos, muchísimos años que mi vida, transcurre en éstos lares.
  • Y … cuénteme, cómo le fue? Me llamo Alberto. Dejó pasar el tren y aquí se quedó?
  • Si, así fue y aquí encontré mi mundo, un mundo diferente que me hizo y me mantiene feliz, mas que felicidad este lugar me da paz. Es un lugar donde pasa mucha gente y tengo la posibilidad de escuchar sus comentarios y también, porque no, emitir una opinión, mi palabra.
  • Pero entonces …
  • Entonces qué ? Simplemente intenté ser yo, sin estar contaminado absolutamente de nada ni de nadie. Si tomaba ese último tren, viajaba con todos los que me acompañan desde que nací y los que se fueron incorporando durante mi vida.
  • Usted reniega, entonces, de su pasado, de su familia, de sus amigos, de su entorno. Eso le da paz???
  • Si me da mucha paz, no se confunda amigo. Ellos siempre fueron mis grandes amores, lo son y siempre están conmigo. Este es un lugar ideal para vivir con nuestros afectos.
  • No … no entiendo.
  • Hay veces que el entender debe dejarse de lado y actuar por los sentimientos. Mire, una tarde me quedé dormitando como usted.
  • Le puede pasar a cualquiera, no por eso va a cambiar su vida.
  • Es que en ese dormitar yo cerré muy fuertemente mis ojos y traté de mirar mi interior. Nunca lo había hecho.
  • Y entonces? Seguro que vio todo negro.
  • No, no fue así. Me encontré con mí Padre y eso fue mí gran alegría. Mí Madre siempre estuvo a mí lado. Me gustaría que usted pruebe. Si en este instante, usted cerrara sus ojos y se olvidara dónde está … qué le viene a la mente, qué siente su corazón? Vamos … inténtelo !!!
  • Pero …
  • Nada buen hombre !!! Haga el intento. No tema. No ponga peros. Cierre sus ojos y mire su interior.
  • Le parece? Bueno, hago la prueba aún sin saber para qué lo hago. Es como un juego misterioso.

  • Pasaron unos minutos , horas, días, no sé, perdí la cuenta.
  • Ehhh señor !!! Que sucedió? Fue una mala experiencia? Por qué llora así Alberto? Me dijo que Alberto era su nombre no? Cuénteme!!! Vamos hombre, despierte !!!
  • Nooo nooo … fue hermoso !!! No pensé que …
  • Hermoso ? Si llora como un niño que le han sacado su juguete.
  • Lloro, pero son lágrimas de emoción, déjeme un tiempo más.
  • Amigo, sólo fue una prueba, estos tiempos, hay que aprovecharlos en el momento justo !!!
  • Lo aproveché y disfruté mucho, déjeme un rato más, dele.
  • Yo lo dejo, pero no me contó nada. Qué sucedió ? Ese llanto … No fue nada lindo …
  • Le cuento: Al ratito de cerrar los ojos, me encontré con todos mis seres amados que ya no están en esta tierra.
    Estaban en un campo con mucho verde, sentados en sillas con almohadones al costado de una larga mesa con un mantel de un blanco luminoso. Había comida, bebidas y una torta enorme en el medio. Se los veía festejando, todos disfrutaban. Luego, luego escuché una música. Aquella música que yo escuchaba de niño junto a mi madre, cuando estaba en su regazo, me emocionó recordarla. Mientras a ellos, en esa especie de colina, esa misma canción los convocó a abrazarse y mezclar llantos con risas. Mientras bailaban y esa algarabía que se escuchaba, escuché la voz de mi madre, mas nítida que nunca, me llamó, Alberto … hijito … con esa suavidad que …
  • Perdón, lo llamó su madre? Usted qué edad tiene?
  • Yo … yo hoy justo cumplo 68 años.
  • Entonces su Mamá …
  • Mi madre estaba ahí, joven como esa última imágen que me quedó grabada de ella. Estaban festejando mi cumpleaños, ella me hizo recordar la fecha. A esta altura no me quedaron afectos con quienes festejar. Y festejar un cumpleaños en soledad no es agradable.
  • A mí me sucedió algo similar, cuando perdí el que llamaban último tren …
  • Ahora cuénteme usted. No me deje con dudas. Yo le hice caso, cerré los ojos y luego le conté todo.
  • Yo le cuento, pero primero vaya al toilette a lavarse un poco esa cara. Está todo limpito, recién lo puse en orden hasta le pase desinfectante a todo, vaya tranquilo. Hay de todo, aproveche y aféitese que está desprolijo. Además, le sugiero algo interesante. Hay un espejo grande, mírese a esos ojos que cerró y hábleles, converse un ratito con el espejo, yo lo espero.
  • Hombre !!! Me hace cada sugerencia usted !!! Ya vuelvo.

Al regreso del baño, luego de más de media hora, regreso al banco del andén y abro el diálogo:

  • Aquí me tiene. Misión cumplida !!! Hasta me afeité !!! Ahora le toca contarme a usted.
  • Lo mío no es de importancia. Sólo le digo que fue lo más lindo que sentí en mi vida. Pero ahora le tengo que confesar algo.
  • Si, si, dígame. Ya lo vuelvo a ver nítido, mis lágrimas se fueron. Me hizo bien el charlar con el espejo.
  • Le tengo que decir que eso del último tren es mentira. Le doy la “buena nueva” : Dentro de un rato pasa otro y más tarde otro y así prácticamente las 24 horas del día. Siempre tiene oportunidades de seguir viaje. O sea, prepárese que puede subirse en el que viene y seguir su vida normal.
  • No, no. No me interesa tomar ningún tren. Deseo quedarme aquí. Ya estoy viejo … para qué irme? Si algún día decido y usted me asegura que los trenes funcionan siempre, ahí veré si lo tomo o permanezco aquí … como usted …
  • Es viejo si usted quiere serlo, yo mejor ni le digo mi edad. Nunca me creería. Es decisión suya. Aquí aprendí que siempre hay un próximo tren y que lo puede trasladar al destino que usted desee. Sólo que hay momentos de la vida en que uno debe cerrar los ojos y mirar hacia adentro y saber dónde se está parado.
    Que nadie lo apure. diciéndole que si se pierde el tren no vendrá ninguno más.
    Uno elige qué transporte tomar o quedarse a disfrutar de esta Estación de la vida. Y no se olvide charlar con el espejo. No lo tome como consejo, son circunstancias que viví y se las transmito.
  • Nunca hablé con el espejo … usted me animó. Al principio le reproche cosas, luego como que nos fuimos amigando. Y sabe? Hablando de mirarse interiormente, me impactó el abrazo de mis abuelos, de mis padres y de mis hermanos, los sentí como en otras épocas, sentí sus aromas, sus voces, su calidez y me llamó la atención, todos estaban felices y en paz …
    Pero algo raro me pasó. Me quedó la tristeza cuando sentí otros llamados, casi a los gritos. Me llamaban de lejos, eran las voces de mi esposa, de nuestra hija y de nuestros nietos. A ellos no los vi. Sólo los escuché.
  • Pero usted me dijo que vivía en soledad o me equivoco ?
  • No, no crea que le mentí, cuando se lo comenté. Así me pareció, así lo sentí … Además hay días que mi memoria no responde. Lo que sucede, en verdad, es que los tengo un poco olvidados y en ese cerrar de ojos me reencontré con ellos milagrosamente y aunque le parezca mentira la mirada en el espejo me hizo rememorar cosas.
  • De alguna manera se complica, mi amigo. Es difícil estar con todos en un mismo momento. Los que partieron y los que están “vivitos y coleando”. Se lo digo por experiencia. Pero para todo hay solución. Tenga Fe.
  • Qué hago entonces? Qué me sugiere? Estoy despertando de un sueño. Nunca viví algo así yo tampoco … Usted se maneja con otras formas …
  • Usted ya sabe el poder que tiene el cerrar los ojos y mirar hacia adentro o la charla con el espejo.
    No hay misterios aquí, puede ser si, algo distinto … algún milagro. Mientras tanto disfrute de su familia, que si bien usted los tuvo en el olvido, ellos no se olvidaron de usted.
  • Está bien, pero no es fácil.
  • Si sabe de algo fácil en la vida avíseme. Mire, mire !!! Ahí llegan sus nietos corriendo, buscando su beso, su hija atrás y su esposa queriéndolo abrazar.
    Yo … yo lo dejo, disfrute esta parte de la vida, en cualquier momento nos vemos. Espero que ustedes se reúnan, que conversen, que juegue con los chicos, tranquilo aquí no hay problema con los tiempos, pueden ser eternos !!! Yo sigo mi tarea, aún me falta abrir y cerrar portones. Siempre hay quienes llegan demasiado temprano, otros que llegan a tiempo y los más rezagados, esperan el famoso último tren, como un desafío personal.
    Si me busca, yo estoy siempre por aquí, aquí o donde usted quiera, me va a encontrar no lo dude.
    Ya nunca más estará solo … ni perdido. Acuérdese lo que le digo !!!

Y este hombre desapareció muy fugazmente y, aunque lo llamé varias veces, no me respondió.

Mis nietos correteaban por el andén.

Mi hija y mi esposa a cada lado mío.

Amalia mi esposa – recordé su nombre por fin – me miraba y sollozaba.
Mi hija como era su costumbre me preguntaba, me indagaba:

  • Papá, saliste de casa a comprar el pan y no volviste. Adonde fuiste?
  • No se chiquita como que me perdí, pero ni me di cuenta, caminé y caminé y llegué aquí.
  • Papi, hace mas de un mes que te fuiste … estábamos buscándote …
  • Mas de un mes??? Pero cómo?
  • Bueno, no importa el tiempo. Lo principal es que estas bien, se te nota descansado, te noto espléndido. Hasta el pelo largo te da un toque juvenil.
  • Sí, sí … me siento muy bien. Hasta más joven estoy … Jajaja y cómo me encontraron?
  • Un señor ya mayor, de tu edad, no … no un poco mayor que vos, llamó a la puerta de casa y nos dijo que estabas acá.
  • Un señor mayor? Un vecino?
  • No, Pa, no lo conocemos. Nos dijo: yo se donde esta, prepárense que lo vamos a buscar ya-

  • Un poco raro este hombre, al rato de andar, nos pidió que cerrásemos fuerte los ojos y que esperáramos, que el nos iba a avisar cuando abrirlos.
    Al ratito nos dijo ya está !!!

Cuando pudimos mirar, estabas sentado aquí mismo.

  • Quizás no sea un hombre. Quizás es un ángel.
  • Un ángel Papá? Nunca creíste en esas cosas…
  • Sí, un ángel, que me hizo vivir un día de verdadera felicidad, de emociones, de rodearme de seres amados, de reencuentros. Te digo mas hija, una noche que ya cansado, me tire a dormir no se donde y antes de cerrar los ojos, hice una Oración que me enseñaron cuando tomé la Comunión y nunca más la dije. No se … me brotó espontáneamente. No me ves feliz, Amalia?
  • Si Alberto, si mi amor te veo tan lindo, que olvidé todo el sufrimiento que vivimos, al no encontrarte. Nos desesperamos con Stella y los chicos. Estás guapo amor, interesante. Vos no habrás estado en un Spa estos días no? Hasta se te ve más joven.
  • Bueno, bueno … no será para tanto …

En plena charla, vinieron Pablito y Damián, estos bandidos de mis nietos.

  • Abu, abu estuvimos corriendo carreras y un abuelo nos dijo que iba a cerrar el andén. Que te decidieras si te quedabas o te ibas, porque en 10 minutos pasa el ultimo tren del día. Hay que avisarle. Quedan 10 minutos. Así nos dijo abu !!!

Nunca mas lo vi, pero me quedó la sensación que si cerraba los ojos como lo hice antes, seguro me lo encontraba. Que extraño todo.

Mientras pensaba en ese todo, pasó el último tren del día. Estábamos tan cómodos conversando, en familia, que el tren llegó y partió. Nosotros disfrutando como pocas veces lo hicimos. Ni nos dimos cuenta del tren.

Los 5 nos quedamos mirando el último vagón que se alejaba lentamente. Un hombre con un farol encendido color verde y parado en los escalones del ultimo vagón lo movía a modo de saludo.

Al unísono y como un coro los 4 gritaron: Eh Eh, … El señor !!! Yo sabía quién era, los 5 nos callamos instantáneamente.

Creo que todos sabíamos de quien se trataba, hasta los niños. Quizás por eso con alguna lagrima en los ojos, continuamos conversando animadamente, con la misión de recuperar el tiempo perdido.

Les pedí permiso para ir al baño, no tenia otra necesidad que la de volver a mirarme al espejo.

Encendí la luz que era bastante lúgubre, me acerqué al espejo, quería ver que tan bien y joven me habia visto mi esposa y mi hija.

Aclaro mi vista y no era yo el que estaba frente a mi, espejo loco, dije entre mi.

  • Eh Alberto !!!
    Soy yo !!! No me diga que ya está bien y se olvido de mi?
  • Ust … usted? Si yo lo vi irse en el ultimo vagón del ultimo tren, parecía que se iba y que nos saludaba moviendo el farol …
  • Si Alberto claro que los saludaba con las luces del farol, su encuentro familiar fue muy lindo y quería estar presente, de alguna manera.
  • Si si, perfecto y agradecido, pero resulta que vengo a mirarme al espejo y ya no soy yo. Me miro y esta usted … Sigue con sus cosas raras?
  • Jajaja me hace reír usted. Es usted como no va a ser usted, solo que ahora que confió en mi, nos mimetizamos y logró lo que a muchos le cuesta tanto, hacer al hombre a imagen y semejanza.

Cómo no le respondí nada, el hombre continuó hablando:

  • A sentir que el otro es un hermano y en esa unión de hermanos es donde usted y yo formamos parte del mismo universo.
    Y siguió:
  • Por eso al mirarse para dentro, cerrando sus ojos o abriéndolos frente al espejo, siempre va a encontrarse con un hermano o conmigo que también soy su hermano.

Pensé que iba a parar, pero no.

  • Recuerde que hoy alguien le tendió su mano, si un día alguien pide su ayuda, recuerde este momento y no se la niegue.

La luz del baño se apagó sin previo aviso. Salí a tientas y con un temblor distinto en todo el cuerpo.

Todo se normalizó cuando vi a mis cuatro amores, sentados a la improvisada mesa, una torta, la misma de aquel encuentro con mi Familia, y a este hombre, tan especial, intentado encender las 68 velitas.
Cuando lo logró se esfumó nuevamente y dejó sonando una música, la misma que escuchaba de niño en el regazo de mí madre.
Mientras mí familia me cantaba desafinando, por la emoción, el tradicional feliz cumpleaños, uno de mis nietos me dijo:

  • Abu no te olvides de pedir tus deseos !!!

En silencio, cerrando los ojos y sin proponérmelo pedí por este Señor, pedí que aunque pierda el tren, no me olvide del camino y por último que no olvide mirarme en mí interior y hablar con el espejo.

Si no me hubiese encontrado con el, quizás aún, seguiría durmiendo en el banco de la estación sin haber vivido lo vivido.
Al llegar los aplausos del festejo se habían sumado dos amigos que hacía rato no veía.

Les dije:

Gracias por estar en este momento tan especial. Cómo se acercaron a este lugar?


Uno de ellos me respondió:

– Sabíamos que te habías ausentado de tu hogar y te buscamos y en el camino un señor mayor que escuchó nuestra charla, nos preguntó si necesitabamos encontrar a Alberto … Asombrados de como lo sabía, le respondimos que si, que eras nuestro amigo de años. Y nos señaló en donde encontrarte. Aquí nos tienes felices de compartir tu día. Te hemos traído un obsequio también. Un regalo que obtuvimos al dejar a ese señor. Unos pasos más adelante había unos niños vendiendo unas baratijas. Les compramos algunas para nuestros hogares, que envolvieron en papel de diario. Cuando les pagamos, agradecidos, nos dieron este paquete y uno de ellos dijo:

– Esto es para Alberto, hoy es su cumpleaños !!!

Seguimos sorprendidos pero felices. Toma es para ti.

Les dije:

  • Muchas gracias … luego lo abro.

La charla continuaba amena y sin que se dieran cuenta, tuve la necesidad de ver que me habían regalado. Me llegue hasta el baño, lo primero fue buscar el espejo, en el reflejo estaba este señor de siempre con su tierna sonrisa y me dijo:

  • Abre tu regalo Alberto. Es un símbolo nada más, pero llévala contigo.

Abrí el envoltorio y me encontré con una cruz de madera, parecía estar hecha a mano. Me conmovió verla. No entendía mucho de cruces. Tenía un cordón de yute y me la colgué en mí cuello. Quise acomodarla me mire al espejo y noté que lucía en mí pecho, la vi muy clara porque este misterioso señor, ya no estaba en el reflejo de aquel espejo.
Sentí paz y corrí a mostrar mi cruz de madera a mis «invitados»


Fue un momento magico milagroso … místico

Carlos Emilio Dentone

SER DE LUZ

Un par de Cuentos ... Carlos Dentone

SER DE LUZ

Concientizo la vida por el aire … y por la luz.

Sin ellos no existiría … la ciencia nos enseña.

Al nacer nuestra madre no sólo parió, sino que “nos dio a luz”

Ciencia y metáfora igualadas en ese acto sublime y milagroso.

A todos nos han dado a luz, luego de nueve lunas y fuimos luz en ese instante único.

La vida nos lleva por distintos caminos, muchas veces la seguimos, vamos detrás de ella marcando su guía y otras no …

En ese andar detectamos casual o causalmente a gente de luz.

Gente que nos transmite paz, energía, brillo sin siquiera pedirlo. Personas de luz …

Gente que no sólo tiene luz propia sino que tiene energía para alumbrar al prójimo.

Quizás ni siquiera ese ser tiene una relación familiar o de amistad con nosotros.

Un día nos encontramos junto a él sin preámbulos, aparece…

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LUZ, MARIO Y LA JUSTICIA. (Reconocimiento a Mario Benedetti y su esposa Luz López Alegre)

LUZ, MARIO Y LA JUSTICIA.


Juntaron sus manos por amor … y por justicia, cantaron sus ideas con acordes melodiosos.


Vivieron un amor que no se centró en el beso, en el abrazo, en el deseo.

Recorrían sus calles mateando complicidad y dejaron de ser solo dos, para ser muchos más.


En los ojos, en sus miradas, lograron la conexión vasta y necesaria para alejar lo malo y proyectar un futuro libre y justo.


Sus bocas unían pasión y clamor, momento en que con el amor gritaban su rebeldía, en pos del amigo, del vecino … del “ispa” querido.


Porque fueron pareja, sin encerrarse en su cálido hogar, su lugar de confort, elevaron su grito al viento porque fueron pueblo.


Vivieron con intensidad su idilio permanente y lucharon por quitar la soledad de las calles tristes, con el mismo fervor.


Se amaron en su nido, en su paraíso, dentro de ese País, en ese paraíso donde el vecino no tuviera que rogar para ser feliz … será la dicha que da la justicia.


Como no repetir una y mil veces lo que cantó el mundo entero:

“Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos muchos más que dos»


Carlos Emilio Dentone.

SER DE LUZ

SER DE LUZ


Concientizo la vida por el aire … y por la luz.


Sin ellos no existiría … la ciencia nos enseña.


Al nacer nuestra madre no sólo parió, sino que “nos dio a luz”


Ciencia y metáfora igualadas en ese acto sublime y milagroso.


A todos nos han dado a luz, luego de nueve lunas y fuimos luz en ese instante único.


La vida nos lleva por distintos caminos, muchas veces la seguimos, vamos detrás de ella marcando su guía y otras no …


En ese andar detectamos casual o causalmente a gente de luz.


Gente que nos transmite paz, energía, brillo sin siquiera pedirlo. Personas de luz …


Gente que no sólo tiene luz propia sino que tiene energía para alumbrar al prójimo.


Quizás ni siquiera ese ser tiene una relación familiar o de amistad con nosotros.


Un día nos encontramos junto a él sin preámbulos, aparece sin llamarlo y se queda a nuestro lado un tiempo: minutos, días o viven en nosotros por siempre.


Si nos falta o lo perdemos quedamos a oscuras e intentamos buscarlo, con distintos resultados.


Lo esencial es que ese ser nos dio luz para ver con mas claridad nuestro camino.


La excelencia es que también nos dejó un legado para que el circulo de luz continúe y se propague esplendoroso.


Nos enseñó, sin ser docente, el significado del “ser de luz” y poder ser nosotros mismos … ese ser que ilumina.


Nos sentimos felices y en paz recibiendo luz y todo se multiplica si esa luz la generamos nosotros mismos, si somos esa usina que el otro necesita sin siquiera pedirla.


El aire y la luz, fuente de vida, sin misticismo y sin religión, sin lazos sanguíneos, sin vínculos de amistad.


Cuantas personas he cruzado en mi vida con ese don natural y se entregaron a cambio de nada ?


La palabra justa en el momento oportuno, el hombro dispuesto a sostener una pena, la palmada en nuestra espalda que se transforma en un mimo, el mate a punto para compartir, la llamada inesperada y que nos hacia falta en ese mismo momento…


Estando a su lado nos potencia, nos eleva.


Así como la ciencia la define atinadamente … mi corazón lo determina y siente gratitud.


Brindo por más seres de luz, en esta vida … en este mundo que muchas veces nos deja en tinieblas.

Carlos Emilio Dentone

PALABRA

PALABRA


Andan comentando por ahí que una imágen habla por mil palabras,


Acaso una palabra no puede reflejar mil imágenes ?


Cantidades inciertas me llevan a pensar en aquel viejo álbum familiar.


Aquella foto donde mi madre era una niña de rulos, acunando a su muñeca.


Esa pequeña creció y un día, con su amor, dio lugar a mi paso.


Como no reflejar cantidad de palabras en esa foto o en ese instante del dar a luz.


Todo se conjuga, se vincula y brotan palabras de amor, desde esas imágenes.


Cruzo de vereda y escribo sobre una pared la palabra Mamá.
Marco con fuerza el acento en la última “a”.


Tomo distancia y releo, como si no fuera mi propia letra.


Goza mi corazón con dos sílabas, que conforman una sola palabra.


Una sola palabra que sin pensar, trae a mi mente mil … y más imágenes.

Carlos Emilio Dentone

EL ULTIMO BESO

EL ULTIMO BESO


El último beso fue hermoso, nada tuvo que envidiar a aquel primero que fuera robado y fogoso.


Entre ambos, estuvo vivo el amor, ese amor que nos brindó un hogar, hijos y nietos, y nos dejó paladear, el gusto por el dulzor.


Caminamos por todos los caminos, de ripios, asfaltos y los fangosos, e hicimos equilibrio en precipicios vertiginosos.


La alegria fue invitada diaria en nuestro nido y si un enfado nos atacó, una tierna mirada, una caricia al alma, lo evaporó.


Una tarde, sin darte tiempo a nada, otro beso te quité, como aquel del primer día, sabiendo que era el último, no lo lloré.


Al instante una nube de algodón me trasladó a una cómoda morada, ideal para honrar ese vinculo contigo, mi enamorada.


En el día de nuestro proximo encuentro no habrá besos ni abrazos, solo se sentirá el crujir de las cintas que formarán el más hermoso de los lazos.


Juntos volveremos a vivir esa instancia de resplandor, que entre beso y beso, ambos llamamos amor.

Carlos Emilio Dentone

LLORÉ EN LAS VIOLETAS (Anécdota)

LLORÉ EN LAS VIOLETAS


La anécdota ocurrió allá por el año 2000 o 2001, en Las Violetas, Rivadavia y Medrano, de Almagro.


Una de mis costumbres era buscar refugio en algún Bar, Café, – de donde fuere – a fin de escribir sobre una película, una obra de teatro o alguna vivencia, sin otra expectativa que volcarlo en un cuaderno y dejarlo en una caja de archivo o bien derecho al tacho de la basura.


A mis 50 años quedé sin trabajo y el hecho de escribir, se convirtió en una necesidad.


Viviendo en el Sur del GBA, buscaba ese refugio en Almagro, en Las Violetas.

Barrio de nacimiento y de niñez.


Elegía una mesa, lo más oculta posible y acompañado por un café me largaba a escribir intensamente.

Disfrutaba de ese mundo donde muchos parroquianos charlaban y yo ni prestaba atención al murmullo.

Cada tanto levantaba la lapicera del cuaderno, observaba algunos de los vitraux y venían a mi mente algunas «meriendas muy especiales», compartidas con mis viejos y mi hermana.

No quería que la nostalgia se entreverara en mi escrito, y vuelta a escribir.


Una tarde, se me acercó una de las Camareras y me preguntó si era Escritor, ya que notaba que pasaba horas escribiendo.
Mi respuesta consistió en negarlo y acotarle que era sólo “un cable a tierra”

  • Aquí hacen una Revista Mensual con notas sobre el Barrio, quizás le agrade participar, señaló la señorita.

Cuando llegué a mi hogar, se me salía el corazón de lugar, por la emoción y la alegría. Compensaba un poco lo que dolía estar sin trabajo.


A mi me invito a escribir sobre Almagro? No lo creia, pero me entusiasmo la idea.


Esa noche no dormí y escribí sobre el Barrio, mi niñez, los lugares donde frecuentaba con mis Padres.

Volqué todo lo que sentí.


Pasaron 2 o 3 días y lleve mi escrito. Se lo deje a esta chica y café de por medio me dijo que también lo pasara por Email.


A los 45 dias, mas o menos, me avisan que habían publicado la Revista del mes, que contenía mi escrito y que pasará para retirar algún ejemplar.


No demoré en ir, ansioso, temeroso, con vergüenza. Me dieron un par de ejemplares, fui a una mesa y me sorprendió leer, en una revista, lo que yo mismo había escrito.


Mayor fue el impacto al ver fotografías, que rodeaban la nota, de lugares que yo había mencionado: La Federación de Box, la Biblioteca de Ciegos, el frente de la vieja casa chorizo, de la calle Colombres 65, donde vivió mi abuela y pasé parte de mi niñez, la casa de familia, donde mi otra abuela trabajaba de cocinera.


No pude aguantar el llanto que me brotaba de la emoción. Verme en una publicación y hablando de mi Barrio de mi niñez, me sobrepasó.


Como pude me repuse de la situación y con mi revista en mano, fui a caminar por esas calles del Barrio … quizás buscando a aquel pibe que jamás se hubiese imaginado que a los 50 años dejaría escrito algunas vivencias en una revista barrial de la Confiteria Las Violetas … ahi … en Almagro …

Carlos Emilio Dentone

Ay Charango … Charanguito (Reconocer) Vídeo

Homenaje al Maestro Jaime Torres en la voz de Emilio Rupérez y la música de Carlos Yaco. En pos de sumarme a la solicitud al Congreso Nacional, a decretar el dia 21de Septiembre, fecha del nacimiento de Jaime Torres, como Día Nacional del Charanguista.

PERRO QUE LADRA … (Anécdotas)

PERRO QUE LADRA …

(Anécdota real del 18/09/2013)


Les cuento que en el día de ayer a las 17,00 horas, en Brandsen casi esquina Mitre, de Quilmes, me mordió un perro de la calle.


El muy travieso, me tomó bien de sorpresa.

Iba caminado, yo, sin pensar en mucho, cuando de atrás, el pichicho se prendió de mi pantorrilla, sin mi permiso, dándome un bonito tarascón y ante mi susto y al pretender sacar mi pierna instintivamente, el animalito se quedo prendido de mi pantalón, que no era nuevo, y tira uno… tira el otro …, me quede con la pierna al aire y sangrando, la herida fue leve.


Obvio una anécdota mas de vida.


Pero de todas formas me quede paralizado, sin saber bien que rumbo tomar. La brújula del miedo me guió de regreso a casa.

Algunas conclusiones:

  • En el “hecho” había varios testigos y sin bien nadie tenia el deber, en esta sociedad actual, de darte una mano, sentí la necesidad que alguno se acercara y me dijera al menos: Que le paso Don? Lo mordió un perro?, aunque quizás yo le hubiese respondido: “No… si estoy intentando marcar tendencia con el pantalón desflecado, para la Primavera….”

  • En camino a casa me di cuenta que la gente con quien me cruzaba me miraba como si fuera un ciruja, unas ojeadas con cierto asco, quizás fue mí impresión. Claro no estaba bien yo rengueando, sangrando y el pantalón desflecado, al vuelo.

  • O sea fui caminado con cierta vergüenza y con mucho dolor.

  • Llego a casa y la primera frase que tiraron fue: “otra vez te olvidaste de algo”, le iba a responder: «si … de sacar la pierna a tiempo”, pero solo les dije: No… no … Solo me mordió un perrito.

  • De todas formas agradecido, recibí los primeros auxilios, aunque cierta duda insinuó mí esposa, que si bien no dijo nada, su rostro dudaba si la trifulca con el can, la había comenzado yo, aunque si remató: » son tan buenos los perritos callejeros … pobrecitos» …

  • Las curaciones del momento fueron rápidas.

  • Llamó al Dispensario de Quilmes. La responsable del sector Antirrábico, le dijo que ya era la hora de retirarse, pero siendo una emergencia, le dijo: vengan que los espero.
    No solo nos esperó bien fuera de su horario, sino que me atendió muy gentilmente, obviamente teniendo que enfrentar yo, el pinchazo de la Antitetánica. De destacar su actitud ¡¡¡. Gracias.

  • Comencé con la aplicación de la serie de vacunas correspondientes, con trato y atención muy cordial.

  • Hacía un par de meses atrás le dije a mi hijo: «no le tengas miedo a los perritos callejeros, que son los mas buenos», después que el también sufriera una corrida, en el mismo lugar, no se si con los mismos protagonistas caninos.

  • Di fe que el can aludido no estaba solo… tenia de apoyo a otros dos amigotes, que en el momento del ataque, solo me ladraban y me “toreaban” y quizás al verme un hombre mayor, habrán pensado… “dejalo al viejo, que ya tuvo su merecido”.
    De todas formas note que entre ellos murmuraban: no se da cuenta que es zona nuestra?, lo decían por mi.

  • Cuando dijeron “zona nuestra”, observe que los vecinos o alguno de ellos, les dejaban potes con alimentos, agua y cartones para que sus cuerpecitos no tomen frío y se alimenten como deben. Solidaria la gente. Pero creo que, también saben, que estos perros son de correr y “torear” al desprevenido ocasional transeúnte. Para ellos era como un juego. Entonces la ecuación no me cierra. Porque si en lugar de un adulto…muerden a un niño???

  • En la mañana llamé a Atención del Vecino quilmeño (teléfono: 08009995686), del Municipio de Quilmes, Área Antirrabica, no para hacer una denuncia formal, sino para comentarles: «Che.. mira que hay perritos en tal zona que son amenazantes para la gente¡¡¡
    Como respuesta me dijeron que se iban a ocupar recorriendo la zona… acotando que era difícil que los canes se alejen de la zona, por culpa de los vecinos que les dan cobijo en sus puertas, con alimento y agua (¿????)

  • Perdí un pantalón, pero se conviertio en un nuevo bermudas.

  • Tendré que soportar los indeseables pinchazos, aunque bienvenidos sean.

  • Espero no cargarme con otra Fobia.

  • Va con mi relato el alerta a los vecinos de cualquier parte, que donde vean perritos callejeros, estos quizás no cumplan estrictamente con el dicho: “Perro que ladra no muerde”. A lo sumo ponganse en campaña de adopción, como hicimos algún día con Rocco, que tiene la particularidad de que solo nos muerde a nosotros …

  • Una vez mas no comprendo, de quien es la responsabilidad de los queridos “callejeros”

  • Seguiré siendo bichero y seguiré amando a los perrungos ¡¡¡
  • Guau ¡¡¡ Guauuu !!!

Carlos Emilio Dentone

QUILMES, CIUDAD QUERIDA (Homenaje)

QUILMES, CIUDAD QUERIDA


Vos sabes Quilmes, que me has adoptado.


A partir de un momento me hiciste tuyo.


Me dejaste ser vecino, sin preguntar de dónde venia.


De niño venir a Quilmes era pasar un día de picnic, con mi familia en la playa de tu Río.


Hoy sé que piso lugares donde pisaron los invasores piratas.
Hoy sé que tu nombre se debe a los sobrevivientes del salvaje peregrinaje, traídos desde Tucumán, y que pudieron llegar lastimosamente a tu suelo.


Es parte de tu historia.


Me acompañaste cuando formé mi hogar y cuando nació mi hijo.
Me diste la posibilidad de trabajar 30 años en una Empresa, al oeste de tu centro.


Me ofreciste amigos quilmeños que fueron surgiendo a través del tiempo.


Hiciste que comience a amar a tus comercio, a tu Teatro “madre”, a los Centros Culturales, a tus Museos, a tus Clubes.


Es parte de mi historia.


Hoy te extraño, puertas adentro.


Cuando esto se acabe, seguiré disfrutándote.


Esperaré el abrazo del amigo y le ofreceré el mío, con calma, sin estridencias, porque ese día, ese día también será momento de duelo y de abrazo apretado a las familias y amigos de los vecinos que partieron.

Carlos Emilio Dentone