ME ACORDÉ DEL MUNDIAL EN QATAR

“ME ACORDÉ DEL MUNDIAL EN QATAR«
(Continuación de: “Me olvide del Mundial”)


Ref.: https://leeryescribir.data.blog/2021/01/21/me-olvide-del-mundial-padre-hijo/ )

Salimos del Club Quilmes, llegamos a casa y Cristina se encargó de ese baño reparador, con sales y mucha espuma en la bañera, tal como lo había prometido.


Cristian estaba cansado, no tenía ganas de bañarse, se negaba a entrar en la bañera, pero una vez “convencido” cedió y luego no quería salir del agua.


Al rato la cena y pronto … a dormir.


Había sido un día largo, con muchas expectativas, mucha emoción y nerviosismo.


Cuando lo fui a saludar, ya en su cama, lo encontré dormido y observé con qué fuerza tenía apretada la cinta de capitán en su mano izquierda.


Muy sigiloso apagué la luz de su habitación.


En la cocina me esperaba mí esposa con un té calentito, porque el frío seguía y el tema de charla del fin del día fue Cristian en su debut en el Equipo de Babyfutbol del Club Quilmes, conducido técnicamente por Martín.


Volvieron las emociones, en un día que marcó un momento muy especial en nuestra vida familiar.


El tiempo es tirano. No nos pregunta si lo esperamos. Él mantiene su paso firme sin dudar y uno escucha ese tic-tac que indica que también tiene un corazón vivo.
Implacable !!!


De buenas a primeras me encuentro hoy, con la fiesta inaugural de otra Copa Mundial de Futbol.


Qatar 2022.


Otro comienzo de ilusión y por qué no ilusionarse?


Como es rutinario, cada comienzo de un Campeonato Mundial futbolero nos lleva a hacer un recuento, un análisis de los últimos mundiales:


1998 – En “Francia”, aquel Mundial del que me había olvidado … Llegamos a cuartos de final y Holanda se vengó del 78 y nos dejó afuera. Fue un partido parejo, con una expulsión, más que merecida de Orteguita faltando muy poco para finalizar el partido. Íbamos empatando 1 a 1 y sentimos la baja del jujeño. A los 89 minutos, el “país de los tulipanes” nos hizo el gol, que significó nuestro regreso. Campeón: el dueño de casa, por primera vez. Le ganó a Brasil 3 a 0.


Cristian vio de pasada algún partido pero no se prendió.


2002 – “Corea-Japón”. Con el “Loco Bielsa”. Salió primero en el Grupo para clasificar para el mundial. Con muy lindo juego. En el Mundial, los tres partidos de fase 1 fueron: un triunfo, una derrota y un empate, dejándonos fuera de combate.
Campeón por 5ta vez fue Brasil ganándole la final a Alemania.
Al quedar eliminada la blanquiceleste prontamente, no tuve continuidad ni interés en seguir viendo el Campeonato.

A eso se le sumaba que nuestro País venía de un tiempo muy difícil con un 2001 fatal y, en mí caso, me encontraba sin un buen trabajo. Momentos difíciles.


Cristian comenzaba otra etapa de crecimiento. Sus 10 años se acercaban a la tecnología que, “hecha jueguitos”, lo volcaron más al Príncipe de Persia que al fútbol. La música también entró dentro de sus prioridades.


2006 – En “Alemania” – Campeón Italia, que logra su cuarto título. Nuevamente llegamos a los Cuartos de Final, Alemania nos eliminó por penales. Tuvimos un gran Técnico, José Pékerman. Recordamos el debut de Leo en un Mundial y aquel gol de Maxi Rodríguez contra México, que fue considerado el mejor del Mundial. Otro gol recordado fue el de Cambiasso a Serbia, después de 25 pases hechos por nuestros jugadores, y el tiro final, ya dentro del área, lo hiciera el Cuchi.


2010 – “Sudáfrica” – Campeón España. También llegamos a Cuartos de Final y nos volvió a eliminar Alemania con un 4 a 0. El Técnico fue Diego. Creo que todos recordamos el partido que nos clasificó para el Mundial jugado contra Perú. Cuando finalizaba el partido, bajo una lluvia torrencial, Palermo aprovecha un rebote y marca el tanto que nos dio el pase a Sudáfrica. No recuerdan, luego del gol, la palomita de Diego en el césped mojado, festejando?


2014 – “Brasil” – Campeón Alemania. Está fue una tristeza total. Los “germanos” nos ganan la final, con un gol marcado en los últimos minutos del segundo tiempo del alargue. Siento que fue injusto el resultado. Argentina perdió muchos goles de esos que llamamos “goles hechos” y un penal no cobrado, que podría haber cambiado la historia.
Ya sé … los partidos se ganan!!! Recuerdo a “Pachorra” Sabella, un Técnico que logró formar un buen equipo logrando llegar la final, no fue poco. Leo obtuvo el Balón de Oro en la Copa. Y nada que ver con nosotros, pero el Alemania 7, Brasil 1, no se puede olvidar.


Este Mundial en particular me lleva al recuerdo de haber compartido los encuentros con mí hijo. En una relación que nos unió fraternalmente. Lo vi sufrir y no tuve palabras de consuelo, tampoco las tenía para mí en el partido final.
Ese último partido lo vimos en una confitería a unas diez cuadras de casa. El regreso fue terrible, no salía ningún tema que no fuera la bronca y la tristeza. Me acordé de mí viejo, que sufría mucho en los partidos que la Selección o su amado San Lorenzo perdían.
Pareciera una herencia transmitida a través del tiempo, pero creo que pasa, con aquellos que amamos al fútbol.


Ya hablaremos del tema un poco más adelante. Aún me falta recordar el último Mundial.


2018 – “Rusia” – Campeón Francia. Nosotros con Sampaoli de Técnico, nos volvimos en Octavos de Final, justamente eliminados por el equipo de Mbappé. Para olvidar.


Y así fuimos llegando a este Qatar 2022, que se juega en este mes de Noviembre. Un mes atípico para disputar un Mundial, pero las altas temperaturas de Junio lo impiden.


Cuántas cosas ocurrieron desde aquel Mundial que olvidé, en Francia 1998 y este Qatar 2022.


Más de 24 años, no es poco tiempo para la vida de una persona.


Pasamos por tantas vivencias, alegrías y dolores, como dice el Pampa Larralde:


“En el continuo secreto
que me regala la vida,
encontré tantas heridas
y tantas curas hallé,
que sin querer las mezclé y hasta llegué a maldecirlas”


No voy a recordar los Mundiales anteriores exclusivamente, sino vivir esta nueva ilusión, con la seguridad que hay alguien que merece ganar la Copa. Me reservo para más tarde, quizás usted coincida con mi apreciación, con mi deseo. Después usted me dirá.


La cuestión es ese sentimiento que genera el fútbol, muchas veces impensado.


Todo vínculo se crea entre dos o más personas, muchas veces con afinidades en común, otras no.


Los vínculos familiares son un tema a profundizar, donde por lo general, son relaciones entre distintas generaciones. Esto es Hijos- Padres / Padres-Hijos.


Según las edades, o mejor dicho, las diferencias de edades, esos vínculos … no se vinculan fácilmente.


Cuando hay mucha diferencia de edad entre mayores y menores de una familia, se generan diferencias lógicas, a veces difíciles de sobrellevar.


Costumbres, modismos, aperturas, muy distintas de generación en generación.


Desde aquel “te amo” que no se decía, hasta las charlas sobre sexo que no se conversaban, hoy lo llevan con normalidad.

Diferencias no más, en la relación padres e hijos, para dar un par de ejemplos.


Muchas veces el vínculo se crea o si ya está creado, se continúa por una cuestión que acerca, que contiene, que estrecha, que une, etc; a través del conocimiento de los gustos, los hobbies y las afinidades del otro.


Conociendo esa afinidad del otro, tenemos la llave de la puerta para acercarnos, para abrir un diálogo, para tomar contacto.


Y por qué destacar los vínculos entre personas, entre padres e hijos y ligarlos al Mundial, al fútbol?


Se dicen tantas cosas sobre el fútbol !!!.
No las ignoro, pero tampoco me impiden ver partidos.


Encuentros no solo de fútbol, veo de todos los deportes, que puedo, ya que el deporte sigue siendo sano, por más que muchas veces se lo utilice con otros fines.


También creo entender que en la vida de cada uno hay otras prioridades, por ejemplo su formación, su vocación, buscar evolución en la vida, la familia, los amigos.
El deporte también puede ser una prioridad.

Mí viejo me llevó a la cancha por primera vez cuando yo cumplí los 6 años. Ahí conocí lo que era una cancha. Una cancha de fútbol con un montón de gente cantando y gritando y en el césped, los jugadores tratando de patear la pelota al arco que defendían los que tenían otro color de camiseta, revolcándose en el piso …


Esa era mí visión de niño.


No entendía mucho, es más, hasta me asustaba el griterío estridente de la gente.


Lo miraba a mí Papá constantemente, a pesar de estar en “upa” de él.
Lo miraba porque seguramente buscaba protección y veía en él algunas cosas que en casa no notaba.


No era otra persona, no se ‘transformaba”, pero cantaba los cánticos de la hinchada, gritaba los goles y podía notar su tristeza si el equipo perdía.


Yo sentía siempre su mirada sobre mí.


No faltaba en algún momento de la tarde dominguera un pancho y una gaseosa. El combo más rico que pudiera existir y que pueda existir en el mundo.


Su cara de felicidad ante un triunfo me quedó grabada.
Ante un gol recibía sus abrazos. Cómo no recordarlos !!!


Si ganábamos … la fiesta era completa, en nuestros corazones.


Si perdíamos … me ponía triste y no por el partido, sino porque presumía su tristeza.


No era algo dramático, pero me llamaba la atención, aunque conmigo la disimulaba, me hacía bromas, me llevaba a comer una porción de pizza, o me compraba algo en un comercio abierto. Podían ser paquetes de figuritas o bolitas o alguna golosinas.


Ya a los 9 ó 10 años entendía un poco más sobre un partido, yo también comenzaba a sufrir ante una derrota o me alegraba ante un triunfo.


Casi … como mí Viejo.


Con la diferencia que mi alegría y mi tristeza eran mías, eran propias. Creo que él también se daba cuenta y estaba atento a mis estados de ánimo.


Así fuimos compartiendo fútbol por varios años.


La rutina de un Domingo desde siempre era, salir de casa tipo 10 de la mañana con las recomendaciones dadas por mi mamá y mi hermana.
Caminábamos hasta la esquina donde comenzaba el Parque Rivadavia, dónde había un bar, un café.

Ya era hora de un vermouth, para él, para mí un jugo de naranjas y eso sí, compartíamos la picadita.


Una vez saciados tomábamos un colectivo que nos dejaba cerca de la cancha.


Ahí compartíamos 3 partidos, en esa época se jugaba Tercera, Reserva y el plato fuerte con la Primera.


Cuando terminaba el primer tiempo de la Reserva íbamos al Restaurante debajo de la tribuna y almorzábamos. Mi plato preferido: ravioles con manteca y mucho queso rallado.


Luego volver a la Platea o la tribuna a ver el fin de la Reserva y el partido de primera.


Con penas o alegrías el regreso a casa, tipo 6 ó 7 de la tarde.


Aquí me detengo para contarles lo que era pasar un Domingo casi entero,al lado de mí Viejo.
En la semana no teníamos tanto tiempo de estar juntos y el Domingo se daba, aún sabiendo que podíamos penar o estar contentos, según el resultado del partido.


Se entiende que uno de nuestros grandes vínculos era a través del fútbol?


Un vínculo que en otros casos puede ser, el arte, un juego, el trabajo, el estudio y todas las aristas que pueda haber en los seres humanos para lograr un nexo o, simplemente comenzar una charla, a fin de continuar con esa relación familiar.


La música también fue otro gran vínculo de unión en nuestra familia. Era algo más íntimo. Su piano y su bandoneón eran centro de reunión.


Vale también la necesidad de estar juntos y disfrutar de momentos.


Ese vínculo nunca se perdió, ni siquiera hoy que ya mi viejo no está entre nosotros.
Esta a mí lado cuando veo un partido, veo su carita, insultando al referí o algún contrario o bien cantando El Ciclón, El Ciclón, El Ciclón !!! cuando hacían un gol.


Fui creciendo y si bien siempre era un “calmo fanático”, dejé de ir a la cancha de Boedo, para ir con mis amigos a ver a Racing o Independiente, ya que nos habíamos mudado de Almagro a Wilde y mis amigos eran del Rojo o de la Academia. Más acá en el tiempo … ir a ver al Racing del Vasco Olarticochea.


Pero ni bien nos encontrábamos, de regreso a casa,

continuábamos hablando de los partidos que habíamos visto, él por su lado y yo por el mío. Siempre y cuando mí hermana o mí Mamá no sacaran otro tema en la cena del Domingo.


Él nunca dejó de ir a Boedo. Hasta llegó a presenciar el partido donde San Lorenzo descendió a la B.


El regreso a casa, dónde lo esperábamos todos, fue terrible. Creo que llorábamos y él trataba de disimular. Sus nietos no tenían consuelo y él … él tenía el arte de disimular tristezas, para que el otro no sufriera.


Hoy me pregunto, acaso todos llorábamos por el descenso del equipo o por la tristeza de mi Papá?


También estuvo en lo que luego nos enteramos que fue el último partido que se jugaría en el Gasómetro. Una maniobra del gobierno de facto hizo que San Lorenzo perdiera su cancha, su Club, su predio.


Otra tristeza compartida.


Pasaron los años, él seguía yendo a la cancha, mejor dicho a las distintas canchas que alquilaban cuando San Lorenzo hacia las veces de local.


Nuestra familia toda, le decía que ya no fuera a la cancha, que había mucha inseguridad. Él seguía yendo, hasta que él mismo, un día decidió no ir más.

Los años le pesaban y se conformó con una medalla que le regaló el Club, por ser uno de los vitalicios de más edad.


De todas formas, no se perdía ningún partido que televisaran.
Aquí viene otro tema. Cuando había partido, yo lo llamaba por teléfono:


Papi vas a ver el partido hoy?
Su respuesta era afirmativa.
Bárbaro, decile a Mami que vaya poniendo la pava y tomamos unos mates.


El fútbol fue ese gran vínculo para estar juntos y disfrutarnos. Mí vieja también participaba del encuentro. Ahora recuerdo que un par de veces vino a la cancha con nosotros.


Entonces, si bien mirábamos el partido, surgían los temas de familia, comunes a cualquier familia y ahí conversábamos sobre todo, proyectábamos, les contaba de mí trabajo, de mis planes, de mí familia. Ellos comentaban sobre sus medicamentos, sobre el médico de cabecera, la pintada que le habían dado a la puerta del galpón o la torta de ricota que habían horneado.

Cristian comenzó, a edad muy temprana, a compartir esto del fútbol en casa de los Lalos, así los llamaban sus nietos mayores.
Un partido de fútbol nos unía, nos vinculaba, era una de las puertas de entrada para generar una reunión familiar y/o de amigos


Seguramente Cristian nos habrá visto estar tristes o contentos por un partido.
Vivencias de chicos que por más que uno intente disimular tienen una lectura de las cosas que son inevitables. Un don dónde saben valuar el estado emocional de sus padres.

Se había construido el Nuevo Gasómetro en el Bajo Flores. No lo conocíamos.


En un Domingo de sol tibio, en el que jugarían por la tarde, nuestro Ciclón contra Argentinos Juniors, se me ocurrió la idea de ir a la cancha. Después de almorzar en casa, le dije a mí hijo:


Cristian querés ir a la cancha, si quiere venir, lo llevamos al Lalo, así la conocemos todos y vemos un partido juntos.
Cristian no dudó.


Lo llame al Lalo, le conté la idea y ya se estaba cambiando para ir. Salida a la que se sumó mí cuñado Juan Carlos y mí sobrino Mariano.


Qué alegría, qué intriga llegar a la cancha, donde nunca habíamos estado, qué emoción, tanto tiempo sin ir a un estadio !!!


Como la decisión la tomamos cerca de la hora de comienzo del partido … llegamos tarde.
Cuando ingresábamos al Estadio sentimos gritar un gol. De San Lorenzo no era porque se hubiese sentido más griterío. Era del Bicho Colorado.


Empezamos mal dijimos.


Nos ubicamos. Al rato empatamos, gritamos el gol …pero luego Argentinos hizo el segundo y perdimos.


Terminó el partido y nos quedamos en silencio mirando todo lo que estaba al alcance de nuestra vista. Dando la impresión que estábamos contemplando un lugar sagrado.


Ninguno de nosotros decidía regresar.
Ya no había nadie en las tribunas, el sol se estaba ocultando despaciosamente y caía la noche. Nos costó salir del lugar.


Mí cuñado y mí sobrino, hinchas de otros equipos, como futboleros, entendieron el momento que estábamos viviendo esas tres generaciones azulgranas.


Salíamos caminando despacio y cada tanto mirábamos hacia atrás, como queriendo grabar en nuestra mente el Estadio al que nunca más volvimos.


Subimos al auto y en el primer semáforo, nos rodearon hinchas barrabravas de Paternal , armados con cadenas y palos de Argentinos para intentar robarnos y dar unos golpes al auto, pero se juntaron otros autos por el semáforo y a bocinazos los hicieron retirarse sin dejar de insultarnos. Qué susto nos pegamos !!!


Esto también pasa desgraciadamente en el fútbol
En esa época asistían tanto locales como visitantes. Hoy no está permitido que vayan los visitantes.
Triste pero así es.
El repudio a cada acto de violencia !!!


Nunca hablé esto con Cristian, pero en un momento, ya más grande, él me hablaba de San Lorenzo sin gustarle demasiado el fútbol. Su mira estaba mucho más en la música que en el fútbol.


En el año 2001, última fecha del Campeonato, San Lorenzo jugaba con Unión de Santa Fe. De ganar … se consagraba Campeón
Qué oportunidad para ir a la cancha, pero claro … yo ya no iba.


Igualmente el instinto me llevó a pensar: Vamos a Almagro !!!


Me comunico con mí Vieja:

Mami, vamos a pasear por el Barrio y de paso vemos el partido en Las Violetas?

No lo dudó. Ya me preparo, acotó.


Cristian vamos a pasear con Lala y vemos el partido en Almagro?


Si Pa !!!


Y fuimos !!!


Aquí entra a jugar otro tema que es el Barrio. Habiendo nacido en Almagro, lo primero que hicimos fue pasear por Rivadavia y Boedo y sus alrededores. Luego nos dirigimos al Supermercado que reemplazó al Viejo Gasómetro. Más tarde nos entreveramos con el gentío que ingresaba al Nuevo Gasómetro. Lo recorrimos por afuera.


El Barrio, a medida que lo transitábamos, mostraba ventanas y balcones con banderas azulgrana.

La primera sensación unión de Barrio y Club, que nos devolvía el paisaje.


Resultó tétrico el llegar al Supermercado. Aunque se lucían varias banderas de nuestro afecto.

Mucha gente ya estába recorriendo Av. La Plata. Todo era rojo y azul.


Dentro del auto estábamos en silencio y no nos daba la vista para poder disfrutar de tanto movimiento, tantos cánticos, captar un momento especial en nuestras vidas.


Cada tanto a Cristian o a mí nos surgía el tararear alguna canción que íbamos escuchando a medida que nos cruzábamos con gente que anticipaba un triunfo.


La hora de comienzo del partido, ya se acercaba. Decidimos ir a nuestra meta: Las Violetas y ahí ver el encuentro.


El primer tropiezo. No había lugar.


Mientras me esperaban en el auto yo caminaba casi con desesperación buscando un lugar para ver el partido. A un par de cuadras ubiqué una Confitería en la que quedaban sólo dos mesas con posibilidades de ver en varios televisores el tan ansiado partido.
Reservé un lugar y al ratito ahí estábamos, ya en la mesa y ubicándonos para ver a nuestro San Lorenzo.


Ya degustábamos unas de esas meriendas que solían reemplazar un almuerzo abundante.


La charla fue girando sobre cómo estaba el Barrio, la Cancha, la gente, el colorido.


Una tarde maravillosa, inolvidable, con el logro del Campeonato.


Si bien ya estábamos con cierto cansancio, la inercia y el imán que tiene el fútbol, nos llevó nuevamente hacia Av. La Plata.


A ese Supermercado que ya se sentía nuestro.


Una fiesta familiar daba su lugar al festejo, que de noche hasta tenía otro brillo.


Caravanas de autos y gente caminando nos encontró a los tres inmersos en la fiesta futbolera.


Ya estábamos afónicos de cantar, al igual que la bocina del auto, que directamente se quedó muda.


Nos volvimos de madrugada. Sin Palabras. Felices por el logro y más felices por haber compartido un día más en que el fútbol había sido, nuevamente, el gran nexo familiar.

Empecé a notar que en Cristian ocurría este “fenómeno” de utilizar al fútbol como medio de encuentro, de charla, de acercamiento.


Además de ser una herramienta, fui notando que, de alguna forma, se interiorizó con el fútbol, comenzó a gustarle, y con el tiempo, me di cuenta que lo entendía.


Además comenzó a reflotar parte de la historia futbolera con el mundial 78, con el mundial 86, el del 90, con un cariño especial por el Vasco Olarticochea. Bilardo y Diego comenzaron a tomar un lugar de reconocimiento en el ámbito de fútbol que cobijaba, se divertía con algunos programas de TV de discusiones futboleras. Fue entrando en este mundo que brinda el deporte.


Otro impacto fue la primer y única Copa Libertadores de América que logró San Lorenzo.
Claro, yo estaba feliz por el triunfo tan ansiado, cada minuto de partido, pensaba en mí Papá, cómo hubiese disfrutado y sufrido con la final !!! Creo que él estaba ahí prendido a la TV, haciendo fuerza por ganar. La emoción me embargaba.

Hoy me pregunto, me emocionaba por el logro o por saber que mí viejo y Cristian, también estaban contentos por mí alegría?


Festejamos pero no pasó mucho tiempo de la finalización del partido para que me volviera a sentar y escribir una carta a mí Viejo, contándole todo, paso a paso, sin darme cuenta que ese todo él lo había vivido junto a nosotros.


Soy claro con usted señora, con usted señor, que el fútbol es mucho más que una cancha y dos equipos tratando de ganar un partido?


El deporte, el Club, los colores de la camiseta, el barrio son parte de nuestra historia y de aquéllos que nos fueron formando con esos sentimientos que fuimos recibiendo como herencia y, que a su vez, vamos trasladando a nuestros hijos.


Un día, tal cual me pasó con mí viejo, fue Cristian quien me convocó a ver a San Lorenzo o un partido de la Selección.


Se repetían las historias.


Así fue que un 20 de Diciembre del 2014 San Lorenzo disputó un partido con el Real Madrid de España, en Marruecos, por la Copa Mundial de Clubes.
Tenia todo previsto para ver el partido en casa, tranquilo, sin muchas expectativas, cuando Cristian me dice:


Pa, vamos a ver el partido en un algún bar, en algún café de San Juan y Boedo, dále cambiate y vamos !!!


Maravillosamente, aquella invitación que yo le había hecho para ir con el Lalo al Nuevo Gasómetro, ese día, se habían cambiado los roles. Cristian era quien invitaba a su Papá. El Lalo desde esa butaca especial también estaría presente, en el Barrio que lo vio nacer.


Al llegar encontramos, de casualidad, un lugarcito en un bar, porque los demás estaban llenos. En la calle se veía pasar mucha gente, muchas familias, en la tradicional esquina tanguera, luciendo sus camisetas, gorros y banderas con los colores azulgrana, al ritmo de los cánticos que en algún momento había compuesto la gente de nuestra creativa hinchada.


No muy cómodamente vimos el partido en la TV que colgaba de una pared. Las canciones, cuyas letras no conocía totalmente, eran entonadas por los parroquianos que habían asistido al partido. Yo no me quedé atrás y también canté, Cristian me miraba cada tanto y se sonreía. Se reía por verme envuelto en una bandera y tarareando los cánticos.


Perdimos 2 a 0, merecidamente. Con un Real Madrid poderoso y un San Lorenzo que fue digno perdedor.


Tristeza. Una más.


Pero ni bien salimos del bar, la esquina del Homero Manzi, se llenó de gente cantando, a lo cual también nos sumamos. La tristeza se fue haciendo difusa. Era una frustración compartida y dolía menos.


Mientras volvíamos a casa, en el colectivo, conversábamos del partido.


No siempre tenía la oportunidad de conversar con mí hijo, que a esa altura tenía 22 años, por obligaciones de él o mis compromisos, no encontrábamos el tiempo para charlar.


El fútbol nos daba la oportunidad, una vez más de estar juntos, y además del partido, conversar de nuestros temas de padre e hijo.

La vida sigue su curso.

Ahora estámos a miles de kilómetros de distancia y la comunicación es vía internet, con cámara y sin ella y si no, mensajes escritos o de audio.


La distancia es un tema difícil, pero se achica con los sentimientos, con el amor.


Las comunicaciones con Cristian suelen ser fugaces, salvo algún día en especial que podemos hablar dos, tres o cuatro horas.

Llegamos a la era Scaloni y nuestra Selección.


Cada vez que juega nuestro Equipo Nacional, Cristian comienza a enviarme mensajes en el transcurso del partido, el mirándolo en su TV, yo en el mío, con una diferencia horaria, la mayoría ya entrada la noche para él


Es una forma de ver los partidos juntos, a la distancia.
Cada uno con su visión, criticando alguna jugada, escribiendo Goooooool !!! cuando convertimos.
Y nos acostumbramos a “juntarnos” a la hora de los partidos de la Selección.


Esta Selección salió Campeón de América, nada menos que ganándole la final a Brasil, en su casa, en el Maracaná. Otra alegría grande y también compartida a la distancia con Cristian.


Este logro le daba la oportunidad de jugar contra Italia, que había ganado la Eurocopa.
El ganador obtendría la Copa Finalíssima.
Se jugaría en campo neutral, siendo elegido el Estadio de Wembley en Inglaterra.
Así fue que el 1ero. de Junio de este año se concretó el partido.
Argentina se lució con un triunfo por 3 a 0.
Un significado muy especial ganarle a los “Azurros” en el histórico y mítico Estadio de Wembley.


Para mí otro gran triunfo. En esta oportunidad, Cristian estaba en el Estadio y la felicidad mía, desde que me contó que iba a ir al partido, no tuvo límites.


El fútbol le dio la chance de ir a Wembley, rodeado de 90000 personas, emocionándose con el homenaje a Maradona previo al partido. Poder asistir a la Finalíssima, ver a la Selección, en un triunfo contra Italia. Lo desbordó de alegría. El tenía en mente, aunque no lo vivió, el Mundial 90 … en Italia, ahí donde habían silbado el Himno argentino.


El gran “plus” fue verlo jugar a Messi. Uno de sus mensajes fue:

puedo ver los movimientos de Messi en la cancha cuando la televisión no lo enfoca !!!


No puedo trasladar todo lo que me iba contando en la previa, en el partido y en el post, no tenía palabras para describir todo. Yo le enviaba algun mensaje a sus comentarios, aguantándome la emoción.


Esos comentarios y los videitos que desde la tribuna me enviaba, los recibía tembloroso.


“We are the Champions’ sonaba en todo el Estadio. El la vivía, la cantaba, la gritaba y ya no creía lo que estaba viviendo, lo que estaba sucediendo en su vista, en sus oídos, en su corazón.


Estaba viviendo como dentro de una película. Él lo sintetizó diciéndome:


Lo estoy viviendo como metido en un Cuento de Casciari.


Lo entendí o pretendí entenderlo, pero mí emoción no permitía compartir demasiado, sólo atiné a decirle: Cristian, cuando estés tranquilo escribí está vivencia tuya. Era mía también.

El último partido que compartimos fue el amistoso que jugó Argentina a una semana del comienzo del Campeonato.


Claro, estábamos comunicados y cada vez que había una jugada especial o alguno de los goles, él o yo acotabamos algo que acompañaba el juego.


En un momento me mandó por audio una puteada dónde me increpaba:

Paraaaa paraaaa de adelantarme las cosas que hay “delay” de casi un minuto, paraaaaa !!!


Después de reírme un rato, volví a la reflexión que vengo llevando en todo este relato. El fútbol nos siguió uniendo una vez más.


No solo en juntarnos para compartir un partido sino en toda la previa que se genera antes a los Mundiales: publicidades, cantos, himnos … lo de siempre, quizás, este año, en mayor cantidad.


Y así nos aproximamos al comienzo del Mundial. En esta oportunidad, no me ocurrió como en el 98 que “Me olvidé del Mundial”.


Estaba claro que Cristian no me lo iba a permitir y yo tampoco. Me sentía feliz, si claro por la Selección, pero sabiendo que nos encontraríamos una vez más.


Tenemos toda la expectativa y toda la esperanza en lograr nuestra 3ra. Copa.


En lo particular por nuestra alegría, pero con el agregado del deseo, que Leo Messi logré su gran objetivo. De este muchacho, decía al comienzo, que se merece ganar la Copa, sin desmerecer a nadie.
Por él y por la clase de persona que con su humildad se ganó el corazón de muchos futboleros, de Argentina y del exterior, y también atrapó a muchos que no son simpatizantes del fútbol.


Futbolísticamente tengo presentes al Vasquito Olarticochea y a Diego.


Suenan en mis oídos los cánticos alusivos, que acompaño con mí desafinada voz.


Momento especial para escuchar el “fueye” de Piazzolla, la voz del “Polaco” y/o el acordeón melodioso del Chango.


Muchas cosas me identifican …


Trato de vivir la realidad y entender qué situación de País estamos viviendo.
Así como conté en 1998, que si ganáramos el Mundial, no solucionaríamos los problemas que se vivian en el día a día. Hoy pienso exactamente lo mismo.


Son demasiadas cosas tristes que padecemos como para olvidar o que quede en saco roto, una realidad por un Campeonato Mundial de Fútbol.


Disfrutar de un Campeonato si, mezclarlo con la política no. Son cosas diferentes.


Y si no llegamos, tampoco es para declarar “Drama Nacional”, es un deporte dónde se gana, se pierde y se empata.


Nos lamentaremos o disfrutaremos según nos vaya y extenderemos ese sentimiento a nuestros afectos.


En las amistades muchos amigos queridos. Menciono al Flaco Ropelli, con él vi muchos partidos de la Selección, el gran recuerdo de haber visto juntos los del 78 y 86 !!! Argentina tiene esas dos Copas y esos dos Campeonatos los vimos juntos.


Mis viejos presentes desde su lugar preferencial.


Mí hermana, mí cuñado y mis sobrinos en las primeras butacas.


Mí esposa sin prenderse al televisor, porque le dan nervios los partidos, me ve disfrutar y penar, y sólo espía y ve cómo va el partido, es una forma de acompañar.


Con mí hijo, vamos a compartir, con todo el amor, con delay o sin él, este Mundial de Qatar 2022, que ya comenzó.


Y por el fútbol mismo … es él quien hoy me dice:


Vamos Pa !!! No vas a hacer como en el 98 no? Vamos que El Mundial nos espera !!!

Claro hijo, este año No me lo pierdo !!!


Así fue que en comunicación constante, vía mensajes, nos dispusimos a ver el primer partido.

Cuánta expectativa !!!


Contra Arabia Saudita. En principio los dos teníamos la misma opinión: no es un partido difícil. Un primer tiempo donde Argentina pierde 3 o 4 goles y Messi convierte el primer gol de penal. Termina el 1er tiempo siendo muy superior.


Nuestros mensajes se llenaban de alegría compartida.
Segundo tiempo, Arabia mete un gol a los 3 minutos, lo sintió nuestra Selección y nosotros también. Quedamos medio mudos. A los 5 minutos 2do gol Árabe. Silencio total en el País y nosotros con alguna puteada a la nada. No podía ser. Se hacen cambios pero Argentina no despertó, nosotros estábamos bloqueados y así terminó el cotejo.


Que difícil comenzar perdiendo. Y ahí comenzamos con especulaciones, con justificaciones, propias de futboleros heridos pero más que nada para crearnos una ilusión.


Nos despedimos tristes, con alguna ilusión … pero juntos.


Segundo partido con México. Nuevamente atrincherados cada uno frente a cada televisor y mensajeandonos. Criticando y aplaudiendo. Con mi cautela de no decir nada por el “delay” y no arruinar el momento.
Ganamos 2 a 0 siendo superiores, salvo un rato donde los mexicanos salieron a buscar el partido.


Mensajitos y memes de triunfo, la ilusión se había concretado, pero faltaba otro partido para definir la fase 1.


Nos quedamos charlando sobre algunos hinchas mexicanos, que se veían en algunos videos en Internet, dónde además de estar enojados por la derrota, insultaban a Argentina.
No era el “gaste” del folclore del fútbol.
Eran ofensas, que tanto Cristian como yo, nos hizo mal.
Una de las cosas que cantaban era: “en Malvinas se habla inglés”, entre otros agravios.
Nos dio mucha bronca. Pero supimos sobreponernos, sin darle otra importancia de gente que no entiende el fútbol ni siquiera lo ocurrido con nuestras Islas.


En días previos al 3er. partido contra Polonia seguimos conversando sobre el Mundial y algunos resultados increíbles en algunos partidos.

Los mezclábamos con temas nuestro y volvíamos a Messi.


Con una frase que Cristian dijo en aquel partido contra Italia en Wembley: ¿Dónde está Messi en el partido cuando no se lo ve por televisión?


Y llego Polonia versus Argentina. Mucha más expectativa. Podíamos clasificar a 8vos de final. Había que ganar. Nuestros mensajes iban en aumento hasta que terminó el partido con nuestro triunfo por 2 a 0. Nos extrañó que los polacos no jugaron a nada. Como se conformaban con perder por 2 a 0.
Les dio su fruto porque se clasificaron con Argentina y quedaron afuera Arabia Saudita y México.
Seguimos sacando conclusiones, valorando la ansiada clasificación y dijimos: “Primer paso dado”, ahora nos toca con Australia !!!


En principio y en los antecedentes y como vimos jugar ala Selección, podemos ganar.


Y se vino Australia.


En esta oportunidad contento porque ganamos y clasificamos a 4tos de final, pero me sentí solo. Cristian tenía un compromiso por un Festival de Música que duraba casi todo el día y no podía ver el partido.
Uh que sensación rara, veníamos compartiendo cada partido y hoy … bueno convengamos que la vida es así.


No todo se da como uno lo espera.


Pero también la vida te compensa.


Tipo 22.30 horas siento el ringtone de Cristian que sonaba en mí celular.
Al principio me asusté porque no había tenido contacto en toda la tarde y su llamado me preocupó. Un horario inusual para el, ya tarde.
Dije la vida compensa y es así que después del saludo Cristian, volvía del Festival a su casa, de madrugada y una vez que nos contó (el celu en altavoz para que escuchara Cristina) sobre el evento, quería que le cuente cómo había visto yo el partido, si merecimos ganar, sobre los goles, como jugó Leo, Etc. Etc.


Le fui contando lo que iba recordando y el seguía preguntando.
Hablamos cerca de una hora sobre el partido y como iba a ser el partido contra Países Bajos.
Obvio partido difícil, tienen buen equipo pero enfrentan a Argentina y les puede pesar.


Sentimos que abrío la puerta de su casa, se lo notaba cansado.
Antes de despedirse nos dice: Ahora me preparo un té y veo el compacto del partido y mañana lo seguimos conversando.


Tuve la sensación de haber recuperado esa soledad futbolera al momento del partido.
Con la charla ya lo habíamos compartido nuevamente.


En la semana, mensajes, memes, el gol de Messi y como se iba dando los distintos resultados.
Ya comenzábamos a analizar el partido contra Países Bajos y quienes iban quedando en los 4tos de final.


A cada rato algún vídeo nos volvía a conectar. Faltaba, para el Viernes a las 16 horas, en que jugaría Argentina.


“Scaloni pone la cara pero atrás están Aymar, Ayala y Samuel”… un mensajito de Cristian.


Y si, es un equipo !!! le respondí


Messi maneja el vestuario, no es poco.
Para nada, no sé si es líder, pero saben que el hace la magia y eso pesa.


Estamos llegando a los 4tos de final y otra de las sorpresas que dan los mundiales: España queda fuera del Mundial al perder por penales ante Marruecos.
Portugal goleó a Suiza y clasificó.


Lo conversamos también. Cada partido era un nuevo mensaje un nuevo acercamiento. Un recordar algún partido puntual.
Y así llegó el comienzo de los 4tos de final.


En la previa de Argentina, juegan Brasil y Croacia.
Cristian comunicado, admirándose de la alegría brasileña. Un partido parejo, tanto que empataron en cero en los 90 minutos.
En el suplemento, mientras conversábamos llegó el gol de Brasil y al ratito empata Croacia. Que partidon !!!


A penales.


Cristian que se iba a ver el partido contra Países Bajos a lo de un amigo argentino, mientras viajaba en el bus, me hace una video llamada. Me puse contento.
Pero no, no quería hablar conmigo, quería que le enfoque mí cámara del celular a la TV para ver los penales juntos.


Me di cuenta que en cada penal no decía nada no argumentaba palabra. Me extrañó, pero yo seguía retransmitiéndole los penales. El arquero croata se convertía en héroe. Croacia se clasificó a Semifinales.


Que jugador Luka Modric !!!


Brasil tenía el partido ganado, no tuvo continuidad, un tiro libre a su favor lo desperdició y de ahí vino el empate de los croatas.


Cortamos. Al rato me hace una llamada y me explicaba que no podía decir nada en los penales porque a su lado había sentado un brasileño que estaba mirando el partido por su celular.
Oh casualidad. Hablaron sobre el partido y el muchacho asumía la derrota con una sonrisa.
Tal como le había llamado la atención a Cristian.
Llegó a la casa de su amigo, nos deseamos éxito con Argentina. Beso.


Uffff que tensión !!! Ibamos ganando 2 a 0 y nos empata Países Bajos. Alargue.
Rescatamos actitud de la Selección y clasificar por penales.


El martes próximo con Croacia.


De regreso a su casa, llamado de Cristian, contentos por la clasificación pero tan cansados como si hubiésemos jugados nosotros.


Coincidimos en muchas cosas del partido, el Dibu, Lautaro, el triunfo, el referee, el técnico de Países Bajos, el festejo, la bronca de Leo con el Cuerpo técnico de los holandeses.


El Sábado 10 se definían los otros dos equipos de Cuartos de Final.

También lo compartimos, un Marruecos que clasifica ganándole a Portugal y Francia que le gana a Inglaterra.


Estamos entre las cuatro selecciones que llegaron a esta instancia. Los únicos de América. No es poco, claro vamos por más !!!


Otro nuevo compartir con mí hijo, ahora esperar el próximo encuentro …


Y fuimos por más !!! y tanto más que le ganamos a Croacia y casi diría sin sufrir !!!
Fue un 3 a 0 tranquilo dónde fue figura, además de la “figura” : Julián Álvarez.


Le cometieron un penal que concretó Leo, hizo el 2do. Gol, en lo que lo llamaría “El tren bala”. Salió desde la defensa en un ataque croata, que despejó la defensa, antes de la media cancha agarró la globa y corrió y corrió y corrió, los defensores de Croacia querían frenarlo pero no podían, hubo rebotes, pero el siguió y siguió hasta que le sale el arquero y no tuvo piedad, la tocó en el último suspiro y la pelota entró, hasta con susto, porque pensó que la seguía pateando. Golazo !!!


El tercero, otra jugada de Messi, por la derecha, mitad de cancha, pegado a la raya, amagaba y frenaba, daba vueltas, volvía a amagar y seguía, continúo hasta la línea de fondo. El defensor de la máscara que lo intentaba seguir, no quiso frenarlo porque lo que hiciera, cometería penal, lo manoteaba y lo soltaba.


O no lo pudo bajar?


Hasta que Leo se cansó de hacer piruetas y con esos ojitos, mezcla de ingenuos y pícaros, miro de soslayo, entraba al área entre varios defensores, Julián. Messi la toca diciéndole: te espero en el abrazo !!!
Y siiiii. Se abrazaron !!!


Digno rival Croacia, de destacar su comportamiento ante la dertota !!!


Claro usted vio los goles una y mil veces, pero permítame volcar mí sentir en este papel.
Además de los goles … era la Semifinal !!!


Llegaron-llegamos a la Final, siii siii el Domingo a las 12 horas contra … Marruecos o Francia?


Lo hablamos con Cristian con mucha cautela, vamos aprendiendo de Messi, de Scaloni, porque son los que más hablan para la TV, pero indudablemente, con ellos está todo el resto, jugadores y plantel técnico. Un EQUIPO !!!


Llegó Francia versus Marruecos.
Mucho entusiasmo marroquí, llevó el juego, pero no sé les dio.
Un gol prematuro francés, y los Blues que luego esperaron a que pasará el tiempo, cuando podían lanzaban contragolpes veloces y con el segundo gol, por más que insistieron los Rojos, se terminó el partido.


Francia a la final.


Volvimos a opinar con Cristian de este partido y salieron nuestras dudas de cómo jugarle a los franceses.
Claro que no lo sabemos nosotros, pero a esta altura todos somos un poco directores técnicos. Opinamos y damos alguna estrategia.


Hasta Cristian largo un tímido resultado … pero con algunas cosas … hacemos “secreto de familia”.


Y quedamos a la espera del Domingo.

Toda ilusión, sueño, esperanza, fe y porque no sentirnos ganadores?
Acaso ya no lo somos?


El Domingo la seguimos !!!

La espera a la final se hace eterna.
Pero también da lugar a reflexionar un poco sobre la cantidad de cosas que se dicen en la televisión y en las redes.

Todo una mezcla, mucho deshago en la gente, dónde las posiciones políticas hacen decir barbaridades, aunque algunas estarán en lo cierto.


Es la parte triste de un Evento deportivo mundial

Por eso traté de limitarme a ver los partidos de Argentina y algunos otros que me interesaban.


Encendía el televisor cuando era hora de comienzo del partido.
Si eso es lo que me gusta. No había previa, antes del partido, dónde se la pasan llenando espacios por ocupar un lugar en la TV o en las redes

Veo el partido de fútbol !!! A lo sumo «invierto» 3 horas de mí tiempo …


No estoy ajeno a lo que se va publicando, pero cuando hay partido es el momento de esa comunión que tengo con el fútbol y por sobre todo estar en contacto con Cristian.


Estar en contacto con él, es estar en contacto con el recuerdo de mí Viejo.


Es esa fusión de herencia que se da sin preámbulos y la disfruto.

Claro un olvido total y pido disculpas, hay un tercer y cuarto puesto que disputaran entre Marruecos y Croacia. Puestos nada despreciables, de 32 Equipos están en los primeros lugares.

También lo vimos, justo 3er. puesto para Croacia y bien por Marruecos con un 4to. puesto más que digno.

Cómo Semifinal que era, también pasó por el análisis con Cristian, cada uno su punto de vista. Coincidimos con lo «educado» que fue el equipo croata. La despedida del Mundial de Mordic fue emotiva.

También conversamos sobre Cristiano Ronaldo. No mereció terminar el Mundial con un Técnico que no respeto su trayectoria. Un gran jugador.

Podríamos seguir conversando sobre el Mundial pero nos tomamos un «descanso» hasta mañana, Domingo 18 de Diciembre a las 12 horas. Francia vs Argentina. Argentina vs Francia.

Claro uno piensa, faltan pocas horas para disputar la final, hacemos un «impasse» y cuando sean las 12 horas prendo la tele, pero no, una sorpresa por parte de Cristian, interrumpía ese frenar.

Tuvo que hacer una prueba de audio para un video institucional. Salió seleccionado y la empresa editó el vídeo.

Podría haber sido un vídeo más, pero no, el trabajo fue en base a la personalidad de Lionel Messi. Cuando lo vi, me emocioné de tal manera que no podía entender que Leo, a quien indudablemente lo identificamos como ejemplo, era protagonista con la narración de Cristian. Se «alineaban los planetas»

Me inundaba la felicidad de Papá, que se que no es objetiva. Pero a pocas horas de la Final, tener está sorpresa me superó. Leo y Cristian juntos en un vídeo. Basta por hoy … Ni siquiera tuve dad de hablar con mí hijo. Estaba todo bien.

No hay basta que valga !!! A las 7 de la mañana Cristian me mandaba un vídeo que circula por las redes con un agradecimiento y reconocimiento a Leo. Medio dormido aún, respondí «Gracias Leo» sumandome a millones de personas. Tras mí respuesta, Cristian me manda un audio que no solo me sorprendió, si no que me dio lugar a pensar, me decía: «No quiero que se termine el Mundial, es como despedir a una persona que se va, que loco no?

No no es loco ese sentir. Es la vida misma. Si uno no tiene algo por delante, un sueño, un proyecto, una ilusión, algo que nos indique que tenemos algo por hacer, algo que esperar! Aún corriendo algún riesgo, estaríamos adormecidos.

Pero … ya comienza la Final. Basta de filosofar y sigamos siendo un jugador mas,en nuestra función.

Terminaron los 90 minutos, Argentina superó en juego a Francia durante 70 minutos. El resultado 2 a 2. Vamos al Suplementario con ganas eh !!!

Fin 1er. Tiempo del Suplemento. Parejo. Vamos a luchar por el triunfo. Vamos !!!

Fin del 2do. Suplementario. 3 a 3. Realmente un partido épico dónde fue superior nuestro equipo. Instancia de penales. Argentina en su mejor partido del Mundial. Vamos a los penales.

Sin ningún análisis, ya analizamos bastante.

A disfrutar y llorar !!! Argentina Campeón del Mundo. Lo sintetizó con este abrazo virtual a la distancia con Cristian y otro celestial con mí Viejo.

Fútbol, padres e hijos, familia y futboleros de alma !!! El resto sin palabras … Ahhh Leo … Mí abrazo y mí Felicitación. Ganó el futbol !!!

Carlos Emilio Dentone

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