Es increíble el momento en que nos invade un recuerdo, más de aquéllos de cuando éramos pibes, allá lejos y hace tiempo …
Recuerdos vagos que no pasaron un montón de veces por nuestro pensamiento, no … no, pero la mente los tiene ahí … en un rinconcito y afloran en un instante muy especial y nosotros los dejamos venir, sin entender demasiado estos juegos caprichosos entre el cerebro y el corazón.
Jugaban la final del Campeonato de Fútbol de Argentina, Copa de la Liga, entre Vélez Sarsfield, el equipo de Liniers «el Fortín» como le dicen en el idioma futbolero contra Estudiantes de la Plata, el «Pincharrata», siempre del Dr. Bilardo.
Si bien no simpatizo con ninguno de los Equipos, ni tengo preferencias por alguno de ellos, me hubiese gustado que ganara Vélez, porque mi primo Hugo es un «hincha de aquéllos», pero también y contradictoriamente prefería del triunfo del «pincha» por mi querido amigo Jorge.
El fútbol tiene, también … esas cosas.
Jugaban el partido final del 2024, en un estadio hermoso, en nuestra Provincia de Santiago del Estero: el Estadio Unico Madre de Ciudades. Con la característica, tan ansiada, de que podrían participar las hinchadas de ambos clubes.
Desde hace años se prohibió el ingreso de hinchas visitantes en el fútbol dominguero … dominguero y de cualquier día de la semana… como es costumbre, devorando fechas …
Parte del folclore del fútbol se pierde limitando los ingresos, se pierden los cánticos de un lado … con la devolución del otro lado, el lucir de las banderas y todo el colorido de cada camiseta, en las tribunas repletas de hinchas.
Porqué no pensar que un día podemos ir todos a la fiesta de cada Domingo, a la fiesta del fútbol.
Además, el encuentro, en Santiago, tenía horario «futbolero» … comenzaba a rodar la globa … a las 15 horas.
La televisión no transmite estos encuentros por lo que yo, podía estar al tanto del partido sentando frente a la TV, mirando la gente en la tribuna y oyendo el audio del relato; escucharlo por radio, como era ritual hace varios años atrás; o bien intentar verlo por Internet si alguna Web «non Santa» se dejaba ver.
Obviamente quedaba la posibilidad de pagar, a algún canal deportivo, pero esa opción ya la había descartado hacía tiempo.
Fui alternando dentro de las posibilidades mencionadas y así me iba poniendo al tanto, no solo del acontecer del partido, sino al mismo tiempo de noticias varias de actualidad, que muchas veces son reiteradas, repetitivas y otras mejor ni escucharlas.
Pasados los 14 minutos del primer tiempo llegó el primer gol del partido … el gol de Estudiantes.
Se escuchaba el griterío del festejo y de fondo los cánticos de la parcialidad, que adornan los goles … «Borombombom … Borombombom… es el Equipo … del Narigón» … «Borombombom … Boromb …»
En ese instante, veo que Internet muestra la noticia del fallecimiento del «Flaco Menotti».
Esas noticias que paralizan. Esas noticias que dejan caer lágrimas sin solución de continuidad, esas noticias que marcan una pérdida de un ser apreciado, aunque no sea un ser cercano.
Claro como no va a ser querido aquel Director Técnico que dirigió a la Selección Argentina en 1978 y logró el primer Campeonato Mundial … acá … en el Monumental, más precisamente el 25 de Junio, un día frío, que mostraba el comienzo del invierno, con papelitos al viento, como nunca se había visto en el mundo y con el ritmo acompasado de Clemente y la Mulatona.
Un triunfo que anida en nuestro corazón, aunque se dijeron muchas cosas sobre ese Mundial … que los militares … que había sido comprado … que el 6 a 0 a Perú …
Pero … pero si Argentina no se hubiese coronado Campeón, Luis Cesar Menotti ya nos había mostrado a los futboleros, una forma de juego y una estrategia de formación de equipo, un liderazgo, un programa a corto, mediano y largo plazo, que yo no recuerdo haberlo visto o aplicado en nuestro fútbol.
Un distinto !!!
El equipo fue contundente, fue de menos a más, con una final frente a Holanda, realmente inolvidable.
Un gran Equipo !!!
También había dejado su huella cuando fue Técnico con otro gran Equipo, uno de esos que quedan allá arriba … en el podio: El Huracán del 73.
A los que tenemos muchos años nos gusta que nuestro equipo gane, obviamente, pero nos agrada sobremanera que juegue lindo fútbol.
El «Flaco» tenía ese fin … Jugar buen fútbol.
Logico, en su vasta carrera pudo lograrlo muchas veces y otras no, pero su meta era ésa. Diría un brasileño: «Jogo bonito» !!!
Se mezclan muchos recuerdos, entre ellos una rivalidad de Menotti, muy especial, con el DT que logró el 2do. Campeonato Mundial en Mexico 86 … Carlos Salvador Bilardo, el Dr. … El «Narigón»
Realmente la menciono, porque así ocurrió, pero nunca la tuve en cuenta. Cada uno con su estilo, cada uno con su forma, fueron Directores Técnicos de jerarquía internacional.
Asperos desencuentros mantuvieron durante mucho tiempo y como acostumbra una gran parte de nuestra sociedad, comenzaron a dividirse entre «menotistas» o «bilardistas».
A mí me podría gustar uno u otro … pero de ahí polemizar y agraviar … No !!!
Grietas, separaciones u oposiciones que no llevan a nada y que, por otro lado, hacen que, si estamos de un lado o del otro, nos haga difusos los logros obtenidos por cada uno de ellos. Fin.
Así también, muchos discuten quien es el mejor futbolista … Maradona o Messi.
No empañemos a uno o a otro.
Son 2 fenómenos argentinos del fútbol mundial y quedarán en la historia !!! Fin.
Entonces, vuelvo atrás y me quedo en aquel momento donde el reloj marcaba aproximadamente los 14 minutos del primer tiempo con el gol de Estudiantes a Velez.
El cántico de la hinchada «pincha» homenajeando a Bilardo y la noticia de la partida de Menotti, se juntaban como si ese instante, quedara en el memorial intocable del fútbol.
Me impactó ese instante, ese minuto, donde miles de manos se alzaban triunfantes y otras … otras contenían lágrimas de tristeza.
Las partidas nos parece que no son justas, siempre pretendemos se postergue un tiempo más, buscando alivio me dije:
«No es casual que el «Flaco» diera su último adiós, un Domingo de tarde… con una tarde de sol, con un sol que iluminaba el campo de juego de un Estadio moderno y en una final de fútbol, de un Campeonato Argentino…
Pero me pesaba el hecho que justamente en ese instante el «pincha» estaba festejando.
Momentos únicos … desencontrados …
Todo se compensó, se alivió, se calmó dentro mio, cuando luego del anuncio de la partida del «Flaco», en el Estadio, ambas hinchadas, aplaudian sin parar, sin egoísmos, sin grietas, en homenaje, en reconocimiento, olvidando conflictos, unidos por el fútbol …
Así es la vida … Así es el fútbol …
En el mismo momento, de aquel minuto 14, recibo mensajes de mi hijo, que a la distancia, estaba al tanto de lo que aquí ocurría:
» … El «Flaco» Menotti se fue a jugar un picado con Diego …»
» … Si ahora sale campeón Estudiantes, es un cuento de Fontanarrosa …»
Tal cual me escribió, tal cual mi tristeza daba brincos, dentro mio … no eran casualidades sus mensajes …
Tampoco fue casualidad que el «Negro Fontanarrosa» y el «Flaco Menotti» fueran ambos de Rosario Central, del «Canalla».
Ni tampoco fue casualidad que en ese picado, en las alturas, entre el «Flaco» y «Diego», los estuviera espiando, desde otra nube, el «Negro», afilando el lápiz y presto para escribir un nuevo Cuento …
Tampoco es casualidad que el primer recuerdo que vino a mi mente en el minuto 14 del primer tiempo entre Vélez y Estudiantes, fue algo insólito … sorpresivo … esos recuerdos archivados que, cuando afloran, los dejamos venir y llenan nuestro corazón.
En esa mezcla de sensaciones y recuerdos, ni pensar en casualidad que en la misma época, Bilardo había debutado en San Lorenzo y el «Flaco en Central, cuando recién el futbolero, los comenzaba a reconocer …
No fue casualidad que San Lorenzo y Rosario Central … en aquellas épocas hinchadas amigas, solían jugar un partido, previo al de la Primera …
Esos juegos caprichosos, entre el corazón y el espíritu, recuerdos que afloran …
Corría cerca el año 1960 a lo sumo 1961.
Yo tenía 10 u 11 años.
Como cada Domingo en que San Lorenzo jugaba de local en el Gasómetro de Av. La Plata, mi viejo me llevaba a ver los Partidos tanto de la Tercera, la Reserva y el plato fuerte de la Primera.
Esa tarde fuimos a la platea de Vitalicios, ubicada en el medio de la cancha que estaba a nivel del césped. Platea baja le decían.
Jugábamos contra Rosario Central. Siempre me impactaba la altura de los jugadores tanto de Rosario como también la de los jugadores de Newell’s, cuando venían a jugar al Gasómetro.
No tengo idea del momento o del minuto exacto del partido, cuando casi pegado al alambrado, que separaba la cancha de la platea, San Lorenzo comete una infracción y viene a patearla un jugador rosarino, justamente más alto que el promedio de los santafesinos.
Yo lo tenía visto de las figuritas redondas, esas que juntábamos los pibes, con la idea de llenar el álbum y además, no sé cómo me enteré, sabía que ese larguilucho pateaba muy fuerte.
Un muchacho de 20-21 años, que ya hacía los primeros pasos en primera división.
Era Menotti. Luis Cesar Menotti.
Lo recuerdo y es como si ahora lo estuviera viendo, a través del alambrado de aquella vieja platea de Vitalicios, donde mi Viejo sufría y disfrutaba cada Domingo, en aquellas tardes de sol … o con frío … o con lluvia …
No tomó mucha carrera para hacer el tiro libre con la intención de patear hacia el área de El Ciclón.
Dio 3 ó 4 pasos y, no me acuerdo si fue con la pierna derecha o la izquierda, sacó un tiro débil, la pelota no fue muy lejos.
El que fue lejos fue su calzado que, con la fuerza por patear, se le salió de su pie.
Me quedé sorprendido mirando como el botín daba vueltas y vueltas en el aire y por fin se posaba sobre el pasto.
No dejé de mirar toda la secuencia, con curiosidad de niño, el hecho era más importante que el partido en sì, hasta que el «Flaco», caminando con su andar cansino … tomo el botín, esbozó una sonrisa para sí, lo calzó de nuevo, ató los cordones y se fue corriendo, hacia el centro de la cancha en búsqueda de la próxima pelota … se entreveró con los demás jugadores y yo … yo ya lo había perdido de vista …
Carlos Emilio Dentone
QEPD «Flaco Menotti» Mi abrazo apretado a familia, amigos y allegados.

hermoso y sentido lo que escribiste, el juego qué une en las alegrías, y también porqué no , ese folclore que se produce entre las hinchadas, bellas palabras para el flaco, Carlos
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Muchísimas Gracias !!! Muy buena devolución !!!
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Muy lindo cuento Carlos y sobre todo hermosos tus recuerdos. A veces las noches de imsomnio traen buenos frutos y este es uno de ellos.
FELICITACIONES 👏👏
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Muchas gracias. Tal cual en noches de insomnio antes me ponía mal si no podía dormir. Hace un tiempo hago cosas como si fueran la 5 de la tarde !!!
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